Unos dos mil trabajadores chilenos de la minera La Escondida, la
mayor cuprífera del mundo, paralizaron sus labores en demanda de
mejoras laborales, incluidos mayores salarios.
Según el presidente de la Federación de Trabajadores
Contratistas, Jorge Marín, la acción de protesta responde a la
indiferencia mostrada por los directivos de la empresa ante un
petitorio obrero presentado en 2011, reporta Prensa Latina.
La manifestación comenzó en la noche del miércoles con el bloqueo
de las vías de acceso al yacimiento por unos 40 trabajadores.
En las últimas horas se radicalizó al decretarse un paro laboral
por tiempo indefinido, según precisó el sitio digital El Nortero,
perteneciente a la región de Antofagasta, donde está enclavado el
socavón, situado a unos mil 500 kilómetros de la ciudad de Santiago
de Chile.
Controlada por la transnacional australiana BHP Billiton, la
Escondida ha enfrentado varias paralizaciones por parte de sus
trabajadores en meses recientes.
Ubicado a cuatro mil metros de altura, el yacimiento produjo más
de 800 mil toneladas del metal rojo el pasado año.