Estrategias que propicien el tránsito a un nuevo estadio en el
movimiento cooperativo cubano fueron experiencias recogidas en
COOPERAT’ 2011, dijo Claudio Alberto Rivera Rodríguez, presidente de
la Red Latinoamericana de Cooperativismo (RELCOOP), en la clausura
de la Décima Convención sobre Cooperativismo y problemas del
desarrollo.
Durante la última jornada del evento sobresalió el panel sobre
las cooperativas de segundo grado e integración cooperativa, de
donde se desprendieron experiencias útiles para el actual contexto
cubano. Rivera Rodríguez expresó que la conformación de este tipo de
organización socioeconómica podría contribuir a elevar los niveles
de eficiencia productivos y dar cumplimiento a los preceptos de
nuestro proyecto socialista.
Como parte de los Lineamientos contenidos en el modelo de gestión
económica se prevé la creación de cooperativas de primer grado
integradas por personas que se asocian aportando bienes o trabajo,
con la finalidad de producir o prestar servicios útiles a la
sociedad y que asuman todos los gastos con sus ingresos.
También en estos se incluye la instauración de las de segundo
grado, cuyos socios son cooperativas de primer grado y se forman con
el objetivo de organizar actividades complementarias afines o que
agreguen valor a los productos y servicios de sus socios.
La Décima Convención sobre Cooperativismo y problemas del
desarrollo concluyó ayer en el capitalino Hotel Habana Riviera
después de 3 días de debate e intercambio. El evento, que sesionó de
martes a jueves, abordó, entre otros, temas referidos al diseño de
estrategias efectivas de capacitación de los recursos humanos, la
necesidad de ahondar en la perspectiva de género en el seno del
movimiento, y la urgencia de la búsqueda de soluciones a
dificultades relacionadas con la organización, el control, la
estructura y el funcionamiento de los consejos de administración.