Aviones de la OTAN bombardearon hoy posiciones del Ejército de
Libia cercanas a Dafniya, localidad cercana a Misratah, donde
también persisten los enfrentamientos armados entre rebeldes y
tropas leales a Muamar El Gadafi.
El mando de la Organización del Tratado del Atlántico Norte
(OTAN) atacó unidades de blindados y artillería pesada de las
fuerzas armadas libias a unos 30 kilómetros al oeste de Misratah,
donde el jueves también intensificó las incursiones con saldo de
varios muertos, reportó Prensa Latina.
La agresión de la alianza atlántica ocurrió en la madrugada de
este jueves, pero se desconoce la magnitud de los daños humanos y
materiales a las tropas gubernamentales.
El canal televisivo estatal Al Jamahiriya reportó que los aviones
y helicópteros del bloque transatlántico lanzaron ayer al menos 15
bombardeos contra las mismas posiciones del Ejército de El Gadafi en
proximidades de Misratah, obligando al éxodo de civiles.
Residentes en Dafniya dijeron haber visto altas columnas de humo
emanando de esa localidad que sigue en poder de la insurgencia, y
aseguraron que los aviones de la OTAN atacaban desde allí hacia la
costa del mar Mediterráneo.
Según la jefatura de los sublevados, el propósito de la alianza
es debilitar a los seguidores de El Gadafi lo suficiente como para
permitirles avanzar desde Misratah y ayudar a un pequeño grupo de
sus hombres rodeados en un suburbio del vecino poblado de Zlitan.
Fuentes militares libias indicaron que la ola de bombardeos de la
OTAN se intensificó en las últimas horas alrededor de Trípoli, justo
después de que fue categóricamente desestimado un sorpresivo llamado
de Italia a detener los ataques contra este país norafricano.
Pese a las críticas por la muerte de numerosos civiles en
supuestos errores técnicos y las preocupaciones por los costos
financieros de la agresión, el secretario general de la OTAN, Anders
Fogh Rasmussen, afirmó que por el contrario, continuaremos hasta el
final.
Asimismo, fuentes del opositor Consejo Nacional de Transición con
sede en Benghazi revelaron a medios extranjeros que diariamente
sostienen conversaciones secretas con miembros de una red de
adversarios a El Gadafi en Trípoli para preparar la caída del
Gobierno.