La Revolución Ciudadana estableció en Ecuador la educación básica
gratuita, invirtió en cuatro años en este sector cuatro veces más
que los gobiernos anteriores y proclama el conocimiento como rumbo
estratégico para lograr el desarrollo.
El gobierno ecuatoriano invertirá este año 120 millones de
dólares en la construcción de escuelas, y hasta el 2013 en que
termina el presente mandato del presidente Rafael Correa, proyecta
construir 104 Unidades Educativas del Milenio (UEM), reporta Prensa
Latina.
El área educativa es una de las que mayor atención recibe por
parte del Gobierno desde que asumió el poder en el 2007, con una
inversión total hasta el 2010 de 940,7 millones de dólares, lo cual
se refleja en un sustancial aumento de la matrícula escolar.
Cada UEM significa por sí sola una inversión de alrededor de un
millón de dólares y hasta el momento ya existen 14 en este país
andino, mientras otras cuatro están en construcción y se iniciaron
los trabajos para 20 más.
Esta cifra se incrementará hasta completar las 104 previstas en
el presente mandato gubernamental, según proyecta el gobierno, y
esas instalaciones modelos no están en las grandes ciudades sino en
los lugares históricamente más excluidos del país.
Solamente en el 2010, precisó recientemente el Ministerio de
Educación, se ejecutaron 625 obras por un monto total de 81,6
millones de dólares, y con esa inversión se beneficiaron 182 mil 587
alumnos que ahora tienen mejores centros para estudiar.
La matrícula total en el país aumentó del 91,18 por ciento de los
niños y jóvenes en edad escolar en diciembre del 2006 al 94,78 por
ciento en diciembre del 2010, y el salto fue mayor en las zonas
rurales, donde pasó del 87,86 al 92,18 por ciento en cuatro años.
Cada vez más niños y niñas asisten a las escuelas, y con el Bono
de Desarrollo Humano entregado a madres que llevan el peso de sus
familias, se ha logrado una importante reducción de los menores
obligados a trabajar para cooperar en la precaria subsistencia.
Por primera vez el sistema educativo ecuatoriano cuenta con
docentes evaluados, capacitados y con mejor remuneración.
En el 2009 se evaluó a más de 22 mil docentes en los regímenes de
Sierra y Costa, y 100 mil maestros fueron inscritos en el programa
de formación continua.
La nueva Ley de Educación Superior garantiza que hoy más
ecuatorianos de escasos recursos puedan matricularse en las
universidades, al establecerse la gratuidad en los centros públicos
de ese nivel de enseñanza.
La matrícula nacional universitaria aumentó de un 22,9 por ciento
de los jóvenes con bachillerato concluido en el 2006 a un 28,3 por
ciento en el 2010, y del 40 por ciento más pobre el aumento fue del
16,2 por ciento hasta un 31,1 por ciento en sólo cuatro años.
Una educación superior más inclusiva para los grupos antes
relegados de la sociedad es otra tarea que acomete hoy Ecuador y se
muestra con el incremento de la matrícula de jóvenes indígenas de un
6,50 por ciento en el 2006 a un 11,76 por ciento en el 2010.
De igual manera, los afroecuatorianos que lograban terminar el
bachillerato y matricular la universidad en el 2006 eran sólo un
9,53 por ciento, mientras en el 2010 ya se elevó a un 17,28 por
ciento.
El gobierno del presidente Rafael Correa ha invertido seis veces
más en ciencia y tecnología que los gobiernos anteriores, y promueve
la inclusión obligatoria de la investigación en la misión de las
universidades para poder avanzar en la esfera del conocimiento.
La proyección estratégica de cambiar a Ecuador de un país
primario exportador de materias primas a un país terciario,
exportador de servicios asociados al conocimiento, obliga a una
transformación no sólo de la sociedad, sino del rumbo de la
formación académica.
El cambio implica nuevos y grandes retos, pero la meta está
trazada y se proyecta una Ciudad del Conocimiento, donde
universidades especializadas estén asociadas con centros de
investigación y complejos industriales en ramas de punta como la
biotecnología.
Aprovechar la mayor biodiversidad del mundo, concentrada en los
territorios amazónicos de Ecuador, mediante nuevos fármacos para
beneficio de la Humanidad y no de las transnacionales, y añadir
valores agregados a sus exportaciones tradicionales, son otros
retos.
Frente a esos desafíos, está la pobreza en que aún vive un 50 por
ciento de la población económicamente activa en el sector rural,
pese a la reducción en 12,31 puntos porcentuales durante estos
cuatro años de gobierno en que los pobres lo son menos.
La Constitución aprobada en el 2008 garantiza salir de la
sociedad del privilegio para construir una sociedad de todos, con
mayor equidad y justicia social, y en ese camino la educación tiene
la mayor prioridad junto con la salud pública para lograr la
anhelada igualdad de oportunidades.