Expertos estadounidenses abogan por mejorar el manejo médico del
dolor, un síntoma que sufre una gran parte de la población mundial,
y cuando se presenta compromete todos los aspectos de la vida.
En una serie de artículos publicados en la revista The Lancet,
los especialistas de la Universidad de Washington, analizaron las
opciones terapéuticas más populares que se utilizan en el dolor
crónico, reporta Prensa Latina.
De esta forma determinaron que ninguna, por sí misma, es
suficiente para eliminar el dolor y tener un efecto notable en la
función física y emocional de los pacientes.
"Los resultados presentados dan que pensar, existe una gran
necesidad de ir más allá de si una terapia es eficaz y preguntarse
qué tratamientos son útiles, para qué pacientes, con qué resultados
y en qué circunstancias", escribieron los autores del trabajo.
Pese a la introducción de guías y principios terapéuticos, los
datos recogidos sugieren que el dolor postoperatorio no se trata
bien, indicaron.
Lo mismo sucede con el dolor oncológico, que rara vez es un
problema aislado, por lo que se debe abordar de manera integral.
Los esfuerzos para mitigar el dolor son bienvenidos, pero no
mejorarán adecuadamente la calidad de vida o reducirán el
sufrimiento si se aplican ignorando todas las preocupaciones del
paciente asociadas con una enfermedad grave que amenaza su vida,
aseguran.
Informes de la Organización Mundial de la Salud (OMS), indican
que el el 20 por ciento de la población global sufre este problema,
que puede estar presente en el 75 por ciento de quienes padecen
cáncer.