Cientos de miles de yemenitas, partidarios y opositores del
presidente Alí Abdulah Saleh, volvieron a manifestarse este viernes
en Sanaa y Taiz, en medio de cruentos combates en el sur entre el
Ejército y milicias islamistas.
La emblemática Plaza del Cambio en Sanaa se llenó otra vez de
manifestantes que demandaron acelerar la transferencia de poderes de
Saleh a su vicepresidente, Abd-Rabbu Mansour Hadi, e impedir el
posible regreso del mandatario que sigue convaleciente en Arabia
Saudita, reporta Prensa Latina.
Tras asistir a las plegarias musulmanas del viernes, los
antigubernamentales se movilizaron con pancartas para reclamar
también la creación de un consejo de transición, idea hasta ahora
vetada por el Gobierno que sigue reconociendo la autoridad del jefe
de Estado.
En lo que definieron como viernes de la voluntad revolucionaria,
los opositores expresaron su determinación a continuar las
demostraciones hasta lograr la renuncia de Saleh, e intensificaron
las protestas en Taiz, Ibb, Hudaida, con costas al Mar Rojo, y otras
zonas.
Asimismo, los inconformes criticaron la que consideraron
inactividad de Estados Unidos y los países del Consejo de
Cooperación del Golfo (CCG) Pérsico, en particular Arabia Saudita,
para obligar al presidente a escuchar las demandas de la ciudadanía.
El CCG intenta hasta ahora sin éxito- que Saleh acepte un plan
elaborado de conjunto con Washington y la Unión Europea para dimitir
en el plazo de 30 días y ceder el mando a su vicepresidente, quien
crearía un gobierno provisional y convocaría a elecciones en dos
meses.
Durante el sermón, dirigido a los concentrados en la céntrica
calle 60 de esta capital, el clérigo oficiante preguntó con tono
crítico a Occidente si no es nuestro derecho la libertad y escoger a
nuestros propios gobernantes, como ustedes hacen en sus países.
En una mezquita capitalina una multitud mucho menor de
simpatizantes del Gobierno alzó carteles con fotos del presidente y
del rey saudita Abdulah Bin Abdulaziz en los que se leía gracias,
rey de los árabes y el pueblo desea (el mandato) de Alí Abdulah
Saleh.
Según reportes divulgados aquí, en Adén murió un manifestante y
otros seis resultaron heridos por disparos de fuerzas de seguridad
durante las protestas.
Asimismo, se informó de más víctimas como consecuencia de los
combates entre efectivos del Ejército yemenita e islamistas del
grupo denominado Partidarios de la Sharia que controlan la ciudad de
Zinjíbar, capital de la provincia costera de Abyan.
Las fuerzas gubernamentales han fracasado en varios intentos de
retomar la mencionada urbe, pese a utilizar artillería aérea y
terrestre contra los musulmanes, supuestamente ligados a la red Al-Qaeda,
que se alzaron allí el pasado 29 de mayo.