Villa Clara dejó en el camino a Ciudad de La Habana con marcador
global de 6-5. En la ida igualó de forma increíble tras ir perdiendo
3-0 en La Polar, y luego remató 3-2 ante su público en Zulueta,
válido para avanzar a la conquista de su oncena corona. Mientras,
agramontinos y guantanameros firmaron un empate a dos en el Rogelio
Palacios del Guaso en la ida y les toca esperar sentados por la
decisión de los directivos nacionales sobre la fecha del choque de
vuelta.
De manera general hubo lluvia de goles en semifinales, 15 entre
los tres partidos, renta notable si tomamos como referencia la
deficiente producción en la reciente Copa de Oro. Al parecer todo el
olfato se olvidó en casa y los aficionados ahora no fueron
condenados a sucesivos minutos sin redes agitadas.
Precisamente en la Copa de Oro, los favoritos de inicio, México y
Estados Unidos, avanzaron in extremis a la final del sábado
próximo. Los norteños sudaron frío ante Panamá y apenas vencieron
1-0, mientras México necesitó la prórroga para desbancar 2-0 a
Honduras.