La historia ha variado desde aquel comienzo incierto 0-3 ante
Sudcorea, en Suwon, a las dos blanqueadas sobre estos mismos rivales
días atrás. Los antillanos exhiben cinco triunfos, tres reveses y 15
puntos acumulados en la zona D, solo igualados por los
norteamericanos en la agrupación A, ambos cuadros con futuros
inmediatos que difieren en posibilidades.
Los nuestros han de salir en la Ciudad Luz —a las 2:30 p.m. de
nuestro país— en busca de resultados 3-0 ó 3-1 sobre los anfitriones
(ya les ganaron en Tour y Toulouse), que les aseguren seis puntos
más, pensando en que la venidera semana cerrarán la eliminatoria
ante Italia (7-1-19) líder ahora con opciones reales de ampliar su
foja a costa de los sudcoreanos, en Trieste y Padova. Ojo avizor:
los galos, aunque son sotaneros (1-7-4), les rompieron el invicto a
los bambinos la pasada semana.
Los estadounidenses, sin embargo, pueden ver dañado su 5-3-15
cuando reciban al puntero Brasil (7-1-21) en el Reynolds Center, de
Tulsa, aunque fueron los propios norteños quienes les infligieron la
única derrota que muestran los auriverdes.
Bulgaria (4-4-13), escolta de Rusia (8-0-24) en la poule B, tiene
una envidiable oportunidad para mejorar su balance, porque recibirá
a Japón (1-7-3) en el balneario de Varna; mientras Serbia (4-4-13),
seguidor de Argentina (7-1-20) en el grupo C, también va fácil ante
Portugal (3-5-7) que ocupa la cuarta plaza.
Vistas las situaciones de los segundos lugares, queda otro asunto
pendiente. Polonia (4-4-12), marcha tercera en la llave A y se le
pudiera presentar un chance para ascender en la tabla, si supera al
débil Puerto Rico (0-8-0) y al mismo tiempo los brasileños han de
aventajar a EE.UU.
Si los polacos el 2 de julio, última fecha eliminatoria,
concluyen en su puesto actual o en el cuarto, para la finalísima de
la que serán sede tomarán el sitio del segundo lugar de peores
resultados, de ahí la perentoria necesidad de que los alumnos de
Orlando Samuels aprieten el paso en París.