El dúo cubano Buena Fe nació en 1999 a partir de la idea de
Israel Rojas y Yoel Martínez de hacer arte como necesidad de
expresión, y 12 años más tarde están en la preferencia de un
numeroso público nacional y extranjero.
Su quehacer artístico reciente los trajo por estos días a
Venezuela, donde realizan una gira por varios estados de este país
suramericano e interactúan en conciertos con grupos como King
Changó, integrado por venezolanos radicados en Estados Unidos,
reporta Prensa Latina.
Acerca de su historia, las presentaciones en esta nación y sus
proyectos intercambió en entrevista exclusiva con Prensa Latina
(PL), Israel Rojas, director del grupo, formado ahora por ocho
músicos.
¿Cómo y cuándo llega Buena Fe a Venezuela?
Llegamos aquí por primera vez en 2003, invitados por el Instituto
Cubano de la Música. Éramos parte de una delegación artística que
venía un poco a celebrar el regreso al poder del presidente, Hugo
Chávez, después del golpe de estado que sufrió en abril del año
anterior. Entonces había mucha confrontación política, una situación
tensa, respondió Rojas.
Vinimos solo Yoel y yo con nuestra música y se la dejamos aquí a
un grupo de amigos, quienes de manera particular la empezaron a
repartir entre muchachos que comenzaban a gestar una intención
cultural.
A partir de ese año volvimos invitados por el Frente Francisco de
Miranda, como parte del apoyo a los trabajadores sociales que
colaboraban aquí en la revolución energética. Entonces hicimos giras
por los campamentos.
Los muchachos del Frente se volvieron los primeros seguidores de
nuestra música porque estudiaron en Cuba. Fue así, poco a poco, boca
a boca. Luego sucedieron otros conciertos de manera sistemática y
esta es la octava vez que estamos aquí.
¿Han visto cambios en todo ese tiempo?
Sí. Considero que hemos sido testigos excepcionales de lo que ha
pasado desde 2003 hasta la fecha, de los cambios positivos que ha
tenido sociológicamente la población venezolana en niveles de
aceptación pública, de proceso de establecimiento de nuevas reglas
del juego.
Lo interesante es que Venezuela para nosotros se volvió, sin
quererlo, también como un espanta fantasma de cierta gente que nos
veían como de dudosa militancia política porque en esta realidad
hemos podido tomar partido desde nuestro frente, apoyar una vocación
latinoamericanista, martiana que nos late dentro, hacia el
socialismo cada vez más humano, que no olvida a la gente, el
participativo.
Así vamos por este mundo. Venezuela nos ha permitido encontrar
buenos amigos, gente que nos acepta como somos. Puedo decirte que en
los últimos conciertos me ha dado la impresión de que estamos en
Santa Clara o Santiago de Cuba (ciudades cubanas). Es que nos
parecemos mucho, somos muy Caribe, muy pasionales.
Sus temas tratan tópicos sociales, ¿siempre fue así?
Creo que sí. Hemos hecho un camino enfocados en la creación, esto
lo hemos tomado como sacerdocio, pasando sacrificios. Te tiene que
doler todo para que en cada recodo del camino haya una canción. Así
ha sido hasta el momento.
Cómo parte de la gira, ¿dónde se han presentado?
Nos presentamos ya en Maracay, Valencia, Coro, Acarigua, Colonia
Tovar y en el Teatro Teresa Carreño. Conciertos espectaculares. De
ahí a Guarenas y Puerto la Cruz. También pueden surgir otras
sorpresas.
Eso lo alternamos con actividades sociales como visitas a Centros
de Salud y lugares donde están los refugiados por las lluvias. Cosas
de carácter social, no solo artístico, sino de carácter humano que
ahí es donde están las canciones a veces.
Han intercambiado con King Changó. ¿Qué tal esa mezcla?
No conocíamos a los muchachos, pero ahora consideramos que son
unos locos maravillosos y lo interesante del show es que somos
diferentes.
Ellos fusionan el ska (mezcla de la música negra americana de la
década de 1950 y 1960 con ritmos populares propiamente jamaicanos),
con cosas venezolanas. Nosotros tenemos canciones de autor más
clásicas, mezcladas con sonoridades más caribeñas, pop, rock y cosas
contemporáneas.
Esa complementación le da a las presentaciones un color más
bonito. Estoy convencido de que será una experiencia muy bonita.
¿Saldrá algún proyecto de esa unión?
No cabe dudas, de hecho ya hemos hablado de eso. Pensamos hacer
algo de su propio repertorio. Queremos hacerle ese regalo al
público.
¿Qué llevan a la gira?
Estamos empujando el disco PI, 3.14, pero por supuesto no dejamos
de tocar las canciones que la gente quiere escuchar, sería un
sacrilegio. Por eso preparamos un par de popurrís para que la gente
se vaya, sino con toda, al menos con un trocito de la melodía que
quieren escuchar.
¿Qué sigue después de Venezuela?
De aquí vamos a La Habana y luego tendremos conciertos en Europa.
Al regreso estaremos trabajando en estudio para una nueva
propuesta discográfica.
Un mensaje para Venezuela, Cuba y sus seguidores.
A Venezuela que sigan labrando el camino del futuro con cada día
más inclusión social, cada día más mejor distribución de recursos,
mejor administración para todos y mayor espacio de tolerancia.
Aprovecho para desearle pronta recuperación al presidente Chávez,
que fue intervenido quirúrgicamente de emergencia hace unos días.
Para Cuba, que sigan contando con nosotros. Que somos parte de su
cultura y seguiremos reactualizando la imagen del país.
Y a nuestros seguidores, muchísimas gracias por la complicidad y
decirles que trataremos de honrarla cada día con una obra de mayor
calidad, al menos hasta donde nosotros podamos llegar y como creemos
que se merecen, tratando de no defraudarlos nunca.