En la versión de este 2011 el país invitado de honor será
Trinidad y Tobago, pequeño estado insular del Caribe oriental,
cercano a las costas venezolanas.
Las autoridades culturales de ese país, con el apoyo de su
Embajada en La Habana, han comprometido la asistencia de una nutrida
delegación artística, con énfasis en manifestaciones musicales y
danzarias.
Trinidad es isla famosa por su carnaval, por su contribución al
surgimiento y desarrollo del calypso, y por la invención de un
instrumento único, el steel band.
Este último consiste en la conversión de los bidones metálicos
utilizados para el almacenamiento de hidrocarburos y sus derivados
en una clave xilofónica, a partir del tamaño y la altura del
recipiente y el diámetro y las abolladuras de su superficie, con lo
que se consiguen, al ser percutidos, notas y colores diversos.
Las bandas de esos instrumentos o steel bands son capaces de
ejecutar las más variadas formas musicales, aunque en Trinidad y
Tobago se aprecie sobremanera la ejecución de piezas autóctonas.
Además del desembarco trinitobaguense, Santiago acogerá a
artistas e intelectuales de casi todos los países del área ocupada
por ese mare nostrum, incluyendo aquellos que responden al espacio
cultural caribe, como las naciones ribereñas, Brasil y el sur de
Estados Unidos.
Por la parte cubana estarán representados, de manera especial,
los grupos portadores de las más genuinas tradiciones culturales,
así como artistas que desde una óptica contemporánea parten de ella
para el desarrollo de nuevas expresiones.
Toda la ciudad por esos días se convertirá en escenario de la
fiesta. El Parque Céspedes albergará espectáculos masivos; el Teatro
Heredia, las galas de inauguración y del país invitado de honor y
los intercambios teóricos; el teatro Martí, las presentaciones
temáticas de música y danza; el Cabildo Teatral Santiago y el
Estudio Macubá, las funciones dramáticas; el Teatro Martí y el Foco
Cultural de la Conga de los Hoyos, los encuentros de portadores
folclóricos; la UNEAC, el taller de música; la Casa de las
Tradiciones en el Tivolí, el encuentro de narradores orales; la
Escalera de Eddy, descargas de trovadores; la comunidad artística de
Berraco, el taller sobre arte y naturaleza; el Taller Cultural,
encuentros y exposiciones de artes plásticas; mientras que las sedes
de la Casa del Caribe estarán abiertas a las confrontaciones entre
invitados y exponentes locales, amén de ser la sede de la delegación
de Trinidad y Tobago.
Además, en plazas y parques habrá una intensa programación
artística desde la tarde hasta la noche. Y no faltará, en el
complejo cultural Rogelio Meneses, una tanda dedicada a las músicas
campesinas.
Tan gigantesco y coordinado esfuerzo tiene como punto de partida
la actividad sistemática de la Casa del Caribe, institución dedicada
a la investigación de los procesos de la cultura popular, su
promoción y su interconexión en el área.
Su actual director, Orlando Vergés, defiende los fundamentos de
la Fiesta del Fuego: "Alguien pudiera pensar en una especie de
carnaval de los pueblos caribeños, y no le faltará razón, puesto que
las músicas y las danzas forman parte del núcleo esencial del
patrimonio de nuestras naciones y tienen un visible protagonismo en
la vida espiritual de estos tiempos".
"Pero también el Caribe es fuente de un pensamiento original y
necesario —precisa—, imprescindible tanto para la explicación de
nuestros perfiles identitarios como para las estrategias de
integración. De ahí que concedamos gran importancia al coloquio
El Caribe que nos une, cuyo caudal intelectual se acrecienta en
el tiempo, no solo por su densidad teórica, sino por sus aportes
para las prácticas políticas y culturales".
Vergés siente una presencia tutelar en la Casa y en la
organización de la Fiesta, la de Joel James: "Él fue el fundador de
nuestra institución y a quien se le ocurrió la idea del Festival. Él
investigó las raíces de nuestras expresiones mágico-religiosas y
artístico-tradicionales y supo amalgamar voluntades para desterrar
prejuicios y valorar nuestras identidades y resistencias. Él fue un
cimarrón de nuestra cultura. En cada acto de la Fiesta del Fuego, la
memoria viva de Joel nos acompañará".
El Festival del Caribe también volverá a poner a prueba la
capacidad de sus organizadores por hacer un evento sustentable.
Sobre ello, Vergés comenta: "La afluencia turística fue
significativa en las últimas ediciones y en esta hemos trabajado
para superar las expectativas, de conjunto con la agencia Paradiso y
otras entidades nacionales y territoriales. Creemos que la cultura
puede generar fondos que se reviertan en la sostenibilidad de
nuestros programas. Entre nosotros es una realidad que se anticipó a
la aprobación de los Lineamientos Económicos y Sociales del Partido,
los cuales refrendan nuestra posición".