TRÍPOLI, 16 de junio.— Representantes del Gobierno libio y de la
oposición sostuvieron contactos directos para solucionar la crisis,
reveló hoy el enviado especial de Rusia para África, Mijail
Marguelov, de visita en esta capital, en medio del incremento de los
bombardeos de la OTAN.
Marguelov aseguró que las autoridades de Trípoli refirieron la
existencia de "conversaciones directas" con el opositor Consejo
Nacional de Transición (CNT), a la vez que dialogó con el primer
ministro, Baghdadi Al-Mahmoudi, y el titular de Exteriores, Abdel
Ati Al-Obeidi, para impulsar una mediación del Kremlin destinada a
pactar un alto al fuego y negociaciones entre los beligerantes,
reportó PL.
Tanto Marguelov como Al-Mahmoudi señalaron que la voluntad de
diálogo del Ejecutivo libio excluye discutir la salida del poder de
Muammar al Gaddafi. "Una línea roja inviolable", acotó el jefe del
gabinete al rechazar las presiones y condicionamientos de Occidente.
A pesar de los contactos para tratar de establecer una ruta de
paz, la televisión estatal libia reseñó que en esta jornada la
aviación de la OTAN destruyó 13 objetivos en 44 misiones de ataque
que dejaron al menos 12 civiles muertos.
Uno de los inmuebles bombardeados fue el hotel Wanzirik, situado
en el centro de Trípoli, cerca del complejo de Bab Al-Aziziyah,
donde suele residir Al Gaddafi.
Mientras, en una reunión entre el presidente del Gobierno
español, José Luis Rodríguez Zapatero, y el secretario general de la
OTAN, Anders Fogh Rasmussen, España revalidó su alineamiento con la
agresión de Occidente a Libia, al comprometer la permanencia de sus
tropas en esa ofensiva hasta el derrocamiento de Gaddafi.
El jefe del Ejecutivo español reiteró que su país continuará
participando en las operaciones de la Alianza Atlántica contra
Trípoli, sin involucrarse directamente en los bombardeos.
Ambas partes apostaron por mantener la presión militar, política
y económica sobre Gaddafi y apoyar a sus detractores agrupados en el
denominado CNT, informó el Palacio de la Moncloa (sede ejecutiva) en
su página web.
El Gobierno español decidió expulsar al embajador del Gobierno
libio en Madrid, Ajeli Abdussalam Ali Breni, al considerar que las
autoridades a las que representa han perdido "toda legitimidad", y a
otros tres funcionarios de la legación, según Europa Press.