Cuando sólo faltan horas para la instalación de la nueva Asamblea
Nacional, los venezolanos están este martes expectantes ante el
nuevo período legislativo, que promete marcar una nueva etapa.
El propio presidente del país, Hugo Chávez, pronosticó
recientemente que uno de los grandes escenarios de batalla política
de 2011 será la Asamblea Nacional.
La responsabilidad histórica de cada uno de nuestros legisladores
y legisladoras es grande: hay que derrotar a los politiqueros
pitiyanquis en el terreno de las ideas y, al mismo tiempo, hay que
despejar todos los obstáculos para el pleno ejercicio del pueblo
legislador, subrayó Chávez.
También, el vicepresidente Ejecutivo, Elías Jaua, en una de las
jornadas de Preparación de la Misión de Diputados Socialistas a la
AN, alertó que se dará una fuerte cruzada entre legisladores del
Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV), que son mayoría, y lo
más rancio de la oligarquía venezolana.
Señaló que una de las misiones más importantes de los diputados
electos es que el pueblo se sienta parte de esta lucha contra los
males instalados durante décadas por el capitalismo.
Sobre este mismo punto, Fernando Soto Rojas, candidato del PSUV a
la presidencia del parlamento, recalcó que uno de los grandes
desafíos del nuevo período es consolidar el proyecto del pueblo
legislador y el parlamentarismo social de calle.
Otro de los retos es avanzar hacia la democratización de los
diferentes poderes públicos de la nación.
Soto Rojas destacó que la oposición venezolana tendrá las puertas
abiertas de la Asamblea Nacional para discutir ideas, ostentará
responsabilidades importantes en las comisiones de trabajo y tendrá
presencia en los medios de comunicación estatales.
El futuro parlamento estará integrado por 98 diputados de la
alianza revolucionaria del PSUV (97) y del Partido Comunista (uno);
65 de la opositora Mesa de Unidad Democrática y dos del Partido
Patria para Todos.
El regreso opositor al hemiciclo ocurre después de cinco años de
ausencia, al haber renunciado a las parlamentarias de 2005 en un
intento infructuoso por deslegitimar a la Revolución Bolivariana.
Mientras los socialistas buscan crear todo un cuerpo legal
dirigido a fortalecer el poder popular y a garantizar el bienestar
colectivo, la derecha nacional intenta frustrar estos proyectos,
como ocurrió en la aprobación de una veintena de leyes en las
sesiones extraordinarias de la AN.
Durante el debate de las últimas semanas el Parlamento sancionó,
entre otras, la Ley Habilitante solicitada por el presidente Chávez,
con el objetivo de acelerar la solución de los graves problemas
ocasionados por las lluvias de noviembre.
Con la Ley Habilitante se abre un camino cierto hacia el buen
vivir, hacia la vida buena que todas y todos nos merecemos: vamos a
fortalecer y profundizar la legalidad revolucionaria para revertir
definitivamente las asimetrías estructurales y los desequilibrios
propios del modelo capitalista , afirmó el dignatario.
Además de esa normativa quedaron aprobadas la de Responsabilidad
Social en Radio, Televisión y Medios Electrónicos; la Reforma de Ley
de Partidos Políticos, Reuniones Públicas y Manifestaciones; la Ley
de Defensa de la Soberanía Política y Autodeterminación Nacional, y
la de Universidades.
Lo cierto es que el ambiente legislativo mantiene en vilo por un
lado, a la mayoría de los venezolanos que aspiran a seguir en pos de
los resultados alcanzados en temas como educación, salud, deportes,
reducción de la pobreza, entre otros, que benefician a quienes por
décadas fueron excluidos.
Por otro, a la derecha nacional que sigue perdiendo los
privilegios otorgados durante décadas por el modelo excluyente
capitalista, que, al decir del diputado Juan Carlos Dugarte, buscará
evitar por todos los medios que sean aprobadas las leyes que
otorguen mayor poder y participación al pueblo.
La oposición "se opone porque no creen en el Poder Popular y
nosotros estamos luchando por transferirle poder a ese sector de la
población que es la esencia de este proceso revolucionario y en el
cual creemos firmemente", declaró el diputado del PSUV.