Atender las necesidades educativas especiales de niños y
adolescentes mediante el arte, es el objetivo del proyecto Venga la
esperanza, que se desarrolla en centros de esa enseñanza en la
provincia cubana de Las Tunas.
Desde noviembre de 2010, instructores de arte del territorio
iniciaron la formación de estudiantes en distintas manifestaciones
atendiendo a sus potencialidades y condiciones, lo que ha permitido
fortalecer sus valores y apoyar el proceso docente.
Una de las activistas del proyecto, Yaisel Gómez, explicó que a
pesar de la complejidad de este tipo de enseñanza, el talento y
capacidad comunicativa de estos niños ha permitido su participación
en festivales y espectáculos con muy buenos resultados.
Asimismo padres y maestros reconocen en esta iniciativa una nueva
posibilidad para que los educandos puedan expresarse y ser aceptados
en la sociedad.
Venga la esperanza planea extenderse a los 18 centros de la
educación especial de la provincia en una primera fase, pues su
principal objetivo es vincular a todas las personas que posean
discapacidades, dijo a la AIN Amaury Sánchez, otro de los
instructores de arte que apoya el proyecto.
Antes de 1962, en Las Tunas no existía ninguna escuela para
atender a niños con necesidades educativas especiales, mientras que
en la actualidad suman más de dos mil los atendidos en las
diferentes variantes que contempla esta educación, desde los
maestros ambulatorios hasta los que están en las propias escuelas.
Jorge Luis Reyes Izaguirre, Subdirector Provincial de Educación
para atender la enseñanza preescolar y especial, señaló que en estas
escuelas además de corregir o compensar los distintos trastornos, se
facilita la preparación laboral de los estudiantes para su inserción
en la sociedad.