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Pasos perdidos en los envases agrícolas
Juan Varela Pérez
El sistema en vigor para controlar la recogida y retorno de
envases que reciben los mercados habaneros, todavía es insuficiente.
Pese al chequeo diario y las variantes organizativas aplicadas, la
cantidad de cajas y sacos en poder de la red comercial supera las
devueltas.
El
camino no puede ser el traslado de cajas desde otros territorios, ni
la fabricación de nuevos envases para enfrentar demandas en los
momentos pico de las cosechas.
Las conciliaciones diarias entre la Empresa de Mercados
Agropecuarios y la Territorial Comercializadora y sus
establecimientos municipales, contribuyen a la disminución del
tiempo de permanencia en la red de los envases vacíos. En esto
influyen el aprovechamiento de los camiones que los recogen en
puntos de la capital y el mejor uso de las capacidades de los
vehículos que regresan a La Habana.
La Empresa Provincial de Mercados de la capital reconoce que hay
avances, aumenta la preocupación de organismos y organizaciones de
la capital —con el Partido y el Gobierno al frente—por el cuidado de
los envases y su pronta devolución, pero las afectaciones persisten.
Impedir que tan valiosos medios tomen otro camino o sean víctimas
del maltrato, debe ser una constante. En cambio, es frecuente
observar el empleo por particulares de cajas plásticas en labores
ajenas al sistema. La falta de control sobre esos bienes es la causa
principal para la ocurrencia de una operación ilícita que daña la
economía de la empresa y del Estado, que invirtió recursos en su
fabricación.
No se trata de implementar nuevas medidas, sino de hacer cumplir
las vigentes. Desde mediados del 2009 se adoptó un esquema
organizativo que lamentablemente algunos ignoran.
LAS CAJAS SÍ TIENEN DUEÑOS
Las cajas, a diferencia de lo que muchos creen, sí tienen dueños.
La Empresa Agropecuaria, además de contratar y adquirir las
producciones y realizar la venta a los clientes, es la propietaria
de aquellas y, como tal, tiene la obligación de garantizar su
preservación y está facultada para establecer demanda judicial
contra los responsables de las pérdidas o deterioro.
La Empresa Territorial Comercializadora se halla responsabilizada
con la recuperación de los envases en los establecimientos
minoristas y los centros de consumo social, su clasificación y la
pronta remisión a las entidades agropecuarias en un término no mayor
de siete días, plazo que en la práctica no se ha venido cumpliendo.
Cuando las unidades productoras realizan sus ventas por vía
directa, también deben encargarse de recoger y retornar los sacos y
cajas.
PENALIZAR LAS PÉRDIDAS O DETERIORO
Granma conoció que por las
pérdidas o deterioro recibirán sanciones la Mayorista Territorial
Comercializadora, los ministerios de la Industria Alimentaria y del
Turismo, Empresa de Semillas y otras encargadas de la circulación,
empleo y conservación, según los plazos acordados.
No obstante el trabajo organizativo desplegado y las ideas
llevadas a la práctica por los organismos involucrados en el tema,
la solución de los envases sigue siendo una cuenta pendiente.
Preocupan las reiteradas incongruencias y datos contradictorios
en el sistema informativo de control del ciclo de circulación de los
envases.
El camino para salir del paso no puede ser el traslado de cajas
desde otros territorios, ni la fabricación de nuevos envases para
enfrentar demandas en los momentos pico de las cosechas. Ello, en
buen cubano, equivale a desvestir un santo para vestir a otro. Por
eso es imprescindible planificar, explotar adecuadamente los
recursos de este género y garantizar que las empresas agropecuarias
prevean objetivamente las demandas de cada mes.
Solo así será posible establecer una correcta política de
asignación de sacos nuevos y recuperados, módulos, flejes y
puntillas para la reparación y fabricación de cajas.
LOS INVOLUCRADOS OPINAN
La batalla grande se concentra en implementar de una vez por
todas lo dispuesto, afirmó Jorge García Trujillo, director de la
Empresa de Mercados de Ciudad de La Habana.
"Existen controles y registros desde que el envase llega a
nosotros y se distribuye hasta que, una vez utilizados, los acopian
en un proceso con tendencia a mejorar", argumenta.
Consideró muy beneficioso el chequeo que diariamente, a las 7 de
la mañana, realizan los representantes de las fuerzas comprometidas.
En un rápido intercambio se actualiza la existencia y el estado de
los envases y todo lo vinculado al abasto de los mercados habaneros.
Las perspectivas de la jornada que se evalúa y las proyecciones para
la siguiente, son el punto de partida.
"A la parte nuestra corresponde cooperar para que la operación
funcione mejor", afirmó Emilio López Barrios, subdirector comercial
de la Unión de Acopio.
"La Unión entregó flejes, puntillas y madera mediante las
empresas de suministros y al surgir algunos problemas con la escasez
de envases, se han puesto a disposición de la capital cajas ya
terminadas.
"Otro ejemplo es el tiro directo desde el campo a los Mercados
Agropecuarios Estatales (MAE), sin el trasbordo en los Mercados
Concentradores, lo cual ahorra tiempo y protege las viandas. Tal
disposición no siempre basta, acotó, pero se labora todos los días
para engrasar bien los mecanismos".
Renán Barreras, subdelegado de la Agricultura en La Habana, habló
de la positiva experiencia de la Empresa Agropecuaria de Artemisa.
Esta recibió la misión de abastecer a seis mercados de la capital
con plátano desmanado, para lo cual recibieron 10 000 cajas
plásticas.
"De ese total, una parte se entregó a los mercados como fondo
para responder a un sistema de distribución de cajas llenas contra
vacías. Hace unos cinco meses comenzó el ensayo y, desde entonces,
no reportan ni una sola pérdida. Por ahora, la disponibilidad de
cajas impide la extensión de la experiencia a la velocidad deseada.
"Esperamos que en fecha no lejana el plátano venga de Artemisa
para la capital en esas condiciones y de no existir suficientes
envases plásticos, acudir a los de madera, pero con igual
principio".
HACER FUNCIONAR BIEN EL SISTEMA
La Empresa Territorial Comercializadora de Productos
Agropecuarios del MINCIN, según explicó su director Alfredo Valdés
Cabezas, lleva un sistema de control en los establecimientos
municipales de balance y mercados concentradores, que son los
mayoristas, y los llamados "mercados de consumo de destino" al cual
pertenecen los centros reservados al consumo social.
Entre las disposiciones adoptadas aparece la selección de un
personal, equipado con diez camiones, encargado de recoger los
envases.
"En los chequeos periódicos se evidencia que la mayor dificultad
radica en que los patrones establecidos no se llevan hasta el último
detalle. No obstante, dijo, apreciamos que la rotación mejora.
"El Ministerio de Comercio Interior, informó, toma medidas
adicionales para sumarse a la reparación y recuperación de cajas.
"Existen condiciones para eliminar las barreras y lograr que los
productores cumplan con las cosechas planificadas, se garanticen los
envases necesarios en manos del productor y se transporte sin
dilaciones la mercancía hasta los consumidores con calidad. Todo
depende de la exigencia, de que cada uno de nosotros cumpla con su
deber", concluyó. |