Las próximas conversaciones de paz israelo-palestinas, anunciadas
para reanudarse el 2 de septiembre en Washington, dejan aún en la
incertidumbre aspectos que revelen con claridad los objetivos del
diálogo, reporta Prensa Latina.
En ese sentido, la parte palestina reclama un documento base que
exponga los reales propósitos del encuentro entre las partes,
petición que es ignorada por la Casa Blanca.
Al hacer el anuncio este viernes en conferencia de prensa, la
secretaria de Estado, Hillary Clinton, invitó al presidente de la
Autoridad Nacional Palestina, Mahmud Abas, y al primer ministro
israelí, Benjamín Netanyahu, a relanzar las negociaciones directas y
sin precondiciones.
Clinton dijo que el presidente Barack Obama será anfitrión del
diálogo, en el que también participarán el mandatario egipcio, Hosni
Mubarak, y el rey de Jordania, Abdulah II.
Entretanto, la Organización para la Liberación de Palestina (OLP)
no negociará con Israel sin una agenda previa, pese al anuncio hecho
por Estados Unidos.
Nosotros tenemos una posición muy clara que no ha variado: no
estamos en contra de las negociaciones sino de unas pláticas sin una
agenda, dijo una fuente del equipo negociador encabezado por Saeb
Erekat.
Los palestinos exigen que se respeten los mismos términos de
referencia que se establecieron en el proceso de paz iniciado en
Madrid en 1990, fundamentalmente, que el Estado palestino esté
basado en las fronteras previas a la Guerra de los Seis Días, en
1967.
Israel, por su parte, también rechaza la confección del documento
que posibilite avanzar hacia la solución del conflicto histórico en
el Oriente Medio.
Las conversaciones directas entre israelíes y palestinos se
suspendieron en diciembre de 2008, tras la Operación Plomo Fundido
lanzada por Tel Aviv contra la Franja de Gaza, donde murieron más de
mil 400 palestinos, la mayoría niños.