Lejos de retractarse tras el revuelo creado por la difusión de
las fotos, en las que posa sonriente al lado de palestinos esposados
y con los ojos vendados, Abergil asegura que "no se arrepiente" y
que "en la guerra no hay reglas", según informó la edición digital
del diario israelí Yediot Aharonot.
"Odio a los árabes, les deseo todo lo peor", dice la ex militar,
mientras en la red social se han creado grupos de apoyo y en contra.
La ONG israelí Shovrim Shtiká (Rompiendo el Silencio), integrada
por soldados israelíes en activo y retirados, difundió el martes una
decena de fotografías de otros militares retratándose con detenidos
o muertos palestinos, para subrayar que no se trata de una
excepción, sino de algo común entre quienes sirven en los
territorios palestinos ocupados.