ISLAMABAD, 19 de agosto.— Cerca de 4,6 millones de paquistaníes
expulsados de sus aldeas por las inundaciones, seguían el jueves sin
vivienda ni alimentos, expuestos a las epidemias de cólera y fiebre
tifoidea, mientras en Nueva York la ONU debía reunirse para acelerar
la entrega de la ayuda internacional, reportó AFP.
La ONU pidió la semana pasada 460 millones de dólares de ayuda
para evitar que la falta de alimentos y las enfermedades provoquen
una "segunda oleada de muertos", y el jueves dijo haber recibido el
51% de esa cantidad, incluyendo promesas que aún deben convertirse
en dinero efectivo.
Por su parte, el Banco Asiático de Desarrollo (BAD) anunció este
jueves que desbloqueará 2 000 millones de dólares a Paquistán para
ayudarlo en las tareas de reconstrucción, tras las inundaciones.
Esta catástrofe es la peor en la historia del país, donde una
cuarta parte de los 170 millones de habitantes ya vivían bajo la
línea de pobreza.