El Simposio Internacional sobre Diversidad Sexual concluye con el
desafío de promover una cultura de respeto a los derechos humanos
desde la perspectiva de la tolerancia y la inclusión social.
Representantes de Argentina, Cuba, Ecuador, Nicaragua, Uruguay y
Venezuela, asistentes al encuentro, unen esfuerzos para eliminar
prejuicios y fomentar acciones conjuntas en ese ámbito.
Necesitamos un proceso paulatino de alfabetización para desterrar
conductas discriminatorias que en algunas ocasiones generan
violencia contra las personas por su orientación sexual, sentenció
la Defensora del Pueblo de Venezuela, Gabriela Ramírez en
declaraciones a Prensa Latina.
Se trata, agregó, del respeto a la individualidad, a la identidad
y decisiones de cada quien.
Venezuela tiene una cultura de apertura, aunque urge ampliar el
debate en el campo institucional, en todas las instancias
gubernamentales donde aún es insuficiente el conocimiento de esos
temas, aseveró.
Este diálogo sugerido por el I Seminario Internacional sobre
Diversidad Sexual y Derechos Humanos, contribuirá a que tomemos
decisiones acertadas y a la promoción de comportamientos respetuosos
de un derecho fundamental que es el libre desenvolvimiento de la
personalidad, insistió.
"Queremos simplemente que la sociedad sea un espacio donde no se
margine a nadie, como Defensoría del Pueblo tenemos la
responsabilidad de velar por la igualdad de condiciones en el acceso
a los derechos".
Cuba junto a Venezuela aspira a promover un intercambio de
experiencias entre profesionales de la región, subrayó la directora
del Centro Nacional de Educación Sexual, con sede en La Habana,
Mariela Castro.
Comentó que la isla exhibe logros en el terreno de la educación
sexual, que constituyen referencia para muchas naciones
latinoamericanas y de otros continentes.