El
reconocido compositor argentino Osvaldo Montes viajó a Gibara como
jurado en la categoría de ficción de la recientemente finalizada
octava edición del Festival Internacional del Cine Pobre Humberto
Solás. Autor de casi una veintena de discos y de más de cuarenta
bandas sonoras, anteriormente se desempeñó como jurado del Festival
Internacional del Nuevo Cine Latinoamericano, y el Festival de Films
du Monde de Montreal. Creó la música original de numerosas obras
para cine y TV, como las series De poeta y de loco, Nueve
Lunas y las multilaureadas cintas El lado oscuro del corazón,
Plata quemada y Tango feroz.
Sobre los retos del cine pobre y alternativo en el mundo
contemporáneo, su opinión y expectativas en torno a este Festival y
significativos momentos de su vasta trayectoria, en la que trabajó
con realizadores como Eliseo Subiela, Montes entre otros planes y
perspectivas vinculados con nuestro país, desplegó partituras de
reflexión a Granma.
¿Qué fue lo que le motivó a participar como jurado de un festival
de cine pobre siendo usted un legitimado músico que ha trabajado con
algunos de los más significativos realizadores de la región?
No necesariamente el cine realizado con elevado presupuesto
supera al llamado cine pobre en cuanto a valores artísticos, esto
está claro. Yo no he trabajado siempre en filmes caros y me he
sentido muy satisfecho con los realizados con modestos presupuestos.
Con el mismo Subiela he podido constatarlo en Las aventuras de
Dios y la recién concluida Rehén de ilusiones, ambas
realizadas modestamente pero con gran ahínco. Creo en el valor del
llamado cine pobre, siempre que se realice con esfuerzo, talento,
ganas de transmitir un buen argumento y aportar ideas novedosas, por
eso acudí a este llamado con el que me he sentido muy satisfecho.
¿Qué opinión le merece el cine pobre como tendencia
cinematográfica?
El cine pobre es una forma determinada de filmar que desde hace
algunos años no despierta el desprecio que inspiraba en sus inicios.
Las películas más interesantes que se están realizando hoy día con
satisfactorios resultados en los festivales son las producidas con
escasos recursos y mucho esfuerzo. Que sea pobre en cuanto a
presupuesto no impide en lo absoluto que sea un cine rico a nivel de
lenguaje, forma y contenido, cada vez hay más cineastas que
comprenden esto y lo incorporan a su proceder. Tengo a veces un poco
de dificultad con la definición de cine pobre porque es relativa a
la interpretación del término.
En resumen, este cine al que denominan pobre, existe para quienes
creen en el séptimo arte como una utopía posible. Es muy válido este
"otro cine" que vive en el mundo tratando de ganarse poco a poco su
espacio.
¿Desde su perspectiva de jurado cómo valoraría esta edición del
Festival?
En cuanto a este Festival y lo que he podido apreciar de sus
aportes considero que ha contribuido a que, a nivel global, los
términos cine pobre o cine de bajo presupuesto y alternativo sean
mejor comprendidos, representados y respetados.
Como sabe en Cuba la obra de Eliseo Subiela con la que ha
contribuido ha sido muy difundida. ¿Qué ha significado para Osvaldo
Montes trabajar con este cineasta?
Eliseo Subiela es uno de los realizadores que más admiro.
Colaborar con él ha sido muy importante en mi trayectoria, hemos
hecho juntos casi la mitad de nuestras respectivas carreras, tanto
las cintas de mucho como las de poco presupuesto. Trabajar con él ha
sido muy interesante por la conexión que hemos establecido después
de tantos años retroalimentándonos con nuestras experiencias. Me
place mucho que en Cuba le aprecien y le valoren como el gran
artista que es.
¿Es cierto que incluye a Cuba en sus perspectivas inmediatas?
Si, en junio comienzo a grabar en La Habana un disco que estoy
produciendo de la cantante francesa Florence K junto a Omara
Portuondo y a Chucho Valdés, todo un privilegio, ya que los admiro a
ambos muchísimo como a muchos de los músicos cubanos con quienes he
compartido escenario y me encantaría volver a repetir la
experiencia.