Actualizado 9:45 p.m., hora local

Elogia experto de EE.UU. la cirugía pediátrica cubana

IRIS DE ARMAS PADRINO

Alberto Peña, director del Centro Colorrectal del hospital pediátrico de Cincinnati, en Estados Unidos, significó hoy en la capital cubana el desarrollo de Cuba en la cirugía pediátrica, que muestra resultados del llamado Primer Mundo.

El doctor Peña, pionero en el orbe en la introducción de las técnicas que se emplean internacionalmente en las cirugías de las malformaciones anorrectales en recién nacidos, elogió la prioridad que el Gobierno de la Isla concede a los niños y la disminución de la mortalidad infantil.

En 2009, la tasa de la Isla en ese indicador, en menores de un año, fue de 4,8 por mil nacidos vivos, la más baja de América, incluso inferior a la de Canadá (seis) y Estados Unidos (siete).

Ponderó la calificación de los especialistas nacionales, con quienes compartió esta semana en el IV Congreso Iberoamericano de Cirugía Pediátrica, que concluyó hoy en el Palacio de Convenciones de La Habana, con la participación de unos 300 científicos de casi 30 países.

Es un gran honor visitar Cuba y practicar operaciones de conjunto con galenos de la Isla, remarcó el profesor Peña, en declaraciones exclusivas a la AIN.

Enfatizó que su misión como profesor es enseñarles a las nuevas generaciones las vías para mejorar los resultados con las técnicas quirúrgicas pediátricas y elevar la calidad de vida de los niños.

Como parte del Congreso, se desarrollaron cursos prácticos, con demostraciones en vivo, en los cuales el experto realizó -junto a la profesora Andrea Bischoff, de Estados Unidos, y un equipo multidisciplinario cubano- tres operaciones complejas, que resultaron exitosas.

Manifestó que, por cada cuatro mil nacimientos en el mundo, nace un niño con malformaciones anorrectales, cifra que varía según el país; la mitad son del sexo masculino.

La primera operación con el método diseñado por este galeno para esos defectos de los recién nacidos, se efectuó en su natal México, en agosto de 1980. Hasta la fecha el científico acumula más de dos mil 500 intervenciones quirúrgicas.

Explicó que los niños (de uno y otro sexos) a veces nacen sin ano y las hembras incluso hasta sin vagina. Anteriormente se abría el abdomen por abajo para buscar el recto y descenderlo, sin saber cómo era la anatomía intrínseca de esos infantes.

Con el proceder actual, se hace una incisión en medio de las dos nalgas del neonato y se puede ver directamente la anatomía del músculo esfínter que le da el control a las evacuaciones.

Con ello se logra movilizar el recto, usando un electroestimulador, descenderlo y ponerlo en el sitio donde se beneficie por la presencia del músculo esfínter.

 

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