El
presidente Luiz Inácio Lula da Silva defendió de manera enérgica la
postura de su gobierno favorable al diálogo con Irán sobre su
programa nuclear y las negociaciones de paz en el Oriente Medio,
reporta Prensa Latina.
En una actividad organizada anoche en Sao Paulo por la Cámara de
Comercio Arabe-Brasileña en homenaje al Día Nacional de la Cultura
Arabe, el mandatario rebatió críticas de opositores y de la gran
prensa nacional hacia la postura del gobierno de servir de
interlocutor del proceso de paz en Oriente Medio y rechazar
sancionar a Irán.
"Si no colocamos a todas las personas envueltas en torno a una
mesa y comenzamos a discutir que tipo de paz queremos, vamos a dejar
las cosas igual a lo que está aconteciendo desde hace 50 años",
afirmó Lula en relación con su decisión de contribuir a solucionar
el conflicto entre israelíes y palestinos.
El mandatario, quien la semana pasada realizó la primera visita
de un jefe de estado brasileño a Israel, territorios palestinos y
Jordania, apuntó que "un muro dentro de Israel no es cosa noble en
el siglo 21. Me sentí en una esclusa", en alusión a los movimientos
que se debe hacer para entrar y salir de Israel.
Lula insistió en que la Organización de Naciones Unidas tiene la
responsabilidad de trabajar por la distensión mundial, que no es una
cuestión bilateral, sino multilateral.
En cuanto a su visita a Teherán en mayo venidero, el presidente
brasileño aseveró que "no quiero que se cometa con Irán el mismo
error que se cometió con Iraq, cuya invasión en 2003 fue
consecuencia de dos grandes mentiras contadas a la humanidad".
En una crítica directa a Estados Undios, Lula dijo que la
humanidad está a la espera de que alguien muestre las armas químicas
que tenía Iraq, así como que ese país se haya pacificado con la
invasión de 2003 para sacar del poder al presidente Saddam Hussein,
los dos pretextos de Washington y sus aliados para la guerra.
Lula también crítico al actual presidente norteamericano, Barack
Obama, de quien afirmó que hay personas que se tiran fotos para
después ganar el Nobel de la Paz.
El mandatario brasileño subrayó la postura de Brasil favorable a
la necesidad de apostar al diálogo para resolver el impasse creado
sobre el programa nuclear iraní, en vez de imponer sanciones como
pretenden Estados Unidos y otras potencias.