El terrorista internacional Luis Posada Carriles continúa este
viernes como un protegido de gobierno de Estados Unidos, pese a sus
cuentas pendientes con la justicia por su carrera criminal, reporta
Prensa Latina.
Posada Carriles participó la víspera en una marcha anticubana
convocada por la extrema derecha de Miami, donde se exhibió e hizo
declaraciones a medios informativos locales.
La presencia del ex agente de la CIA en esa concentración
confirma la postura protectora de la administración estadounidense
hacia individuos como ese y confirma la doble moral de la Casa
Blanca en su supuesta lucha contra el terrorismo.
En imágenes divulgadas por la prensa, Posada se observa
sonriente, acosado por los micrófonos de la mal llamada Televisión
Martí.
El terrorista, reclamado por la justicia venezolana, entró
ilegalmente a territorio norteamericano en mayo de 2005 a bordo de
la embarcación Santrina, gracias al apoyo que le brindó otro
terrorista, Santiago Álvarez Fernández-Magriñá.
Desde entonces se han aplicado tácticas dilatorias por las
autoridades de ese país, que han pretendido llevarlo a juicio sólo
por violaciones de reglas migratorias y no por su extenso expediente
terrorista.
Posada Carriles fue uno de los autores del sabotaje con bomba
perpetrado en 1976 en Barbados contra un avión civil cubano con 73
personas a bordo.
También se confesó responsable de la escalada de atentados contra
instalaciones turísticas de La Habana en 1997, en una de las cuales
perdió la vida el joven italiano Fabio Di Celmo.
Además, fraguó un fallido plan para asesinar al líder cubano
Fidel Castro cuando éste participaba en la Cumbre de Jefes de Estado
y de Gobierno con sede en Panamá en el 2000.
Desde hace cinco años el Gobierno de Venezuela reclama su
extradición para hacerlo responder por 73 cargos de asesinato, pero
Washington persiste en ignorar el pedido.
Recientemente fue aplazado por tiempo indefinido el juicio a
Posada e incluso el tribunal mantiene sellados más del 90 por ciento
de los documentos presentados en corte.
Solo los fiscales, los abogados de la defensa y la jueza los
pueden revisar, para evitar que éste juegue la valiosa baraja de
contar todo lo que sabe, afirmó el abogado José Pertierra,
representante de Caracas para la extradición del terrorista.
Mientras la causa sigue en un limbo legal, durante el cual lo más
cercano que se vislumbra es una vista preparatoria para el próximo
20 de mayo, cuando la jueza Kathleen Cardone se interesará por
conocer el estado del caso para determinar si al fin puede fijar una
cita para el juicio.