El
plan adoptado por la eurozona para rescatar a los países miembros en
dificultades financieras como Grecia, animó ligeramente este viernes
al alza del euro, aunque persisten las dudas sobre su fortaleza,
reporta Prensa Latina.
Tras una prolongada caída, el euro se ubicó en 1,3382 dólares,
aunque persisten los temores por la posibilidad de que Portugal o
España sufran similar situación financiera a la griega.
Ese movimiento fue considerado por los analistas como una muestra
de que la ayuda a Grecia tiene el beneplácito de los operadores, el
cual será activado como última acción para mantener la estabilidad
de la moneda única europea.
El euro había caído esta semana por debajo de 1,33 dólares por
primera vez en más de 10 meses.
No obstante, el ministro de Finanzas de la Eurozona, Jean-Claude
Juncker, advirtió no incentivar el entusiasmo ya que se debe esperar
a la reacción general de los mercados de divisas y financieros.
Los 16 países de ese bloque adoptaron un programa de apoyo a
Grecia, afectada por una elevada duda de 300 mil millones de euros,
el 113 por ciento de su Producto Interno Bruto, con el objetivo de
lograr su estabilidad y evitar una extensión de esa crisis por la
región.
Dicho plan consiste en un mecanismo de préstamos bilaterales
europeos combinado con una ayuda del Fondo Monetario Internacional,
que por primera vez respaldará a un país miembro del euro grupo en
caso de ser necesario.
Economistas y observadores opinaron que ese rescate mejorará las
previsiones financieras para Atenas y aliviará a corto plazo la
presión sobre el euro.
Esta semana la agencia calificadora Fitch rebajó su nota para la
deuda a largo plazo de Portugal, lo que indica que está en camino de
seguir los pasos de Grecia.
Los déficit provocados por algunos gobiernos en sus arcas
públicas para planes de rescate durante la crisis económica global,
pusieron en peligro la solvencia de las finanzas públicas, como son
los casos de Grecia, Portugal, España e Irlanda.