Las organizaciones del Frente Nacional contra el golpe de Estado de
Honduras prosiguieron hoy por décimo octavo día consecutivo las
marchas, en demanda de la restitución del orden constitucional.
Los manifestantes se concentraron temprano frente a la
Universidad Pedagógica Nacional Francisco Morazán, donde realizaron
un acto para exigir el retorno incondicional del presidente elegido
por el pueblo, Manuel Zelaya.
Minutos antes, miembros del Frente Estudiantil contra el Golpe
ocuparon la casa de estudios como parte de sus acciones unitarias
contra la asonada y a favor de la legalidad democrática en la
nación.
Posteriormente realizaron una caminata por avenidas capitalinas
hasta la sede del Congreso Nacional, fuertemente resguardado por la
policía antimotines.
En el lugar, varios oradores ratificaron la decisión de proseguir
la resistencia pacífica en las calles hasta recuperar el Estado de
Derecho, interrumpido por el golpe de las fuerzas armadas.
Ellos (los golpistas) creen que tienen el mandado comido, pero no
es así, nosotros no los dejaremos en paz, expresó Alba Maldonado,
dirigente de la Central de Trabajadores de Honduras.
No debemos abandonar esta lucha. Este es el inicio de la
revolución, el mensaje está claro, la semilla está sembrada, afirmó.
El dirigente magisterial Luís Sosa pasó lista de los diputados
que aprobaron al gobierno de facto y ante cada mención, la multitud
coreó con energía: ¡fuera!
Sosa anunció que miembros de la Alianza Social Continental se
movilizarán mañana hacia las fronteras de los países vecinos,
Guatemala, Nicaragua y El Salvador, para apoyar con un bloqueo
carretero las luchas democráticas de los hondureños.
Ustedes no están solos, el mundo está con el pueblo hondureño,
expresó Jorge Enrique Abasa, a nombre de una delegación de la
Alianza que llegó ayer a Honduras.
Juan Barahona, presidente de la Federación Unitaria de
Trabajadores, anunció que las demostraciones contra el golpe
proseguirán mañana en todo el país con tomas de carreteras y otras
acciones.