.— Importantes
autoridades de países centroamericanos han señalado que para la
estabilidad política, comercial y social de la región es necesario
solucionar la situación de Honduras.
El ministro de Hacienda de Costa Rica, Guillermo Zúñiga, y el
ministro de Economía de El Salvador, Héctor Dada, coincidieron en
que el comercio interregional está seriamente afectado y que ningún
país del área escapa a los efectos de la crisis constitucional que
vive Honduras.
De acuerdo con sus opiniones las actuales condiciones en
Honduras, tras el golpe de Estado que destituyó al presidente
constitucional Manuel Zelaya, pueden afectar mucho a las naciones
centroamericanas.
Inmediatamente después de la acción militar del 28 de junio, el
grupo intergubernamental CA-4, integrado por Nicaragua, El Salvador,
Guatemala Y Honduras, la condenó la acción y decretó el cierre
comercial con este último durante 48 horas.
En la resolución acordó no reconocer a ningún gobierno surgido de
la ruptura institucional y se pronunció por suspender los préstamos
del Banco Interamericano de Integración a territorio hondureño y no
mantener ningún contacto de carácter económico, social, político o
de otra índole con las nuevas autoridades.
Tal decisión como parte del Sistema de la Integración
Centroamericana (SICA), según estimaciones, habría costado a toda la
región unos 61 millones de dólares, a pesar de su reanudación en el
tiempo señalado.
Para Zúñiga, a cargo de la cartera de Hacienda costarricense,
Centroamérica es un mercado integrado de 80 millones de habitantes,
por lo que si uno de sus miembros tiene problemas afecta al resto.
Recientemente también expresó su preocupación porque la comunidad
financiera internacional pueda tener una visión de inestabilidad en
la región, lo que, a su juicio, genera problemas y dificulta los
procesos de negociación entre Centroamérica y la Unión Europea.
Insistió en que si hay bloqueos de fronteras y financieros el que
sufrirá es el pueblo y eso no le conviene a la región para su
estabilidad política.
Después de instalado el gobierno del ilegítimo Roberto Micheletti,
el intercambio comercial de Hondura con El Salvador también mermó,
tal como lo aseguró el titular de Economía, Héctor Dada.
En tal sentido, comentó que la baja se debe a la difícil
situación en Tegucigalpa y no a los dos días de restricciones
aplicadas por los gobiernos del istmo, como presión para restituir
en el poder a Zelaya.
No se puede desestimar que Honduras es el tercer país socio
comercial de El Salvador, después de Estados Unidos y Guatemala,
apuntó Dada en recientes declaraciones oficiales.
Dada aseguró que ningún país puede pasar por la convulsión
interna que sufre Honduras sin tener consecuencias económicas.
Aun cuando los empresarios salvadoreños rechazaron la medida tras
argumentar que el país sufrió pérdidas por 3,2 millones de dólares
en las 48 horas de interrupción del comercio entre ambos países, el
presidente Mauricio Funes, respondió que era necesaria porque
Centroamérica no se puede dar el lujo de retroceder en materia
democrática.