Los principales indicadores del
Programa Materno-Infantil en las montañas de la provincia de
Cienfuegos evidencian la excelencia del Sistema de Salud Pública en
Cuba.
En lo que va de año, las tasas de
mortalidad de madres y recién nacidos se mantienen en cero e igual
resultado se muestra con el bajo peso al nacer, gracias a la labor
de los grupos básicos de trabajo y los especialistas radicados en
esa zona de las serranías cubanas.
Releysis Abreu, director de la
policlínica de San Blas, en este territorio, confirmó cómo la vigilancia a las gestantes es permanente, desde el embarazo
y más allá del parto, con lo cual garantizan la integridad de la
madre y el niño.
Transcurridas las 28 semanas de
gestación, las mujeres ingresan en las casas habilitadas en medio
de la abrupta geografía del centro cubano, donde se cuenta con dos
instituciones de ese tipo para reforzar la atención a ellas.
Entre los casos que ilustran los
logros del lomerío Guamuhaya sobresale el embarazo múltiple de
Misleydis Gómez, quien cumplidas las 38 semanas fue trasladada
hacia el Hospital Provincial Gustavo Aldereguía Lima, de
Cienfuegos, para continuar en observación.
Disminuir los posibles riesgos que
implica el proceso fisiológico es la estrategia a seguir con cada
una de las futuras mamás, además de profundizar en los estudios de
bienestar materno fetal, con mayor énfasis cuando se diagnostica
multiconcepción.
Para culminar el presente año con
estadísticas similares a las alcanzadas hasta el momento,
intensifican la profilaxis en asentamientos aislados y cuentan en la
región con un médico obstetra a tiempo completo. (AIN)