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Renace el cítrico de Sandino
RONAL SUÁREZ
PINAR DEL RÍO.— A un
lado de la guardarraya los pequeños naranjos comienzan a despegar,
al otro, una brigada de trabajadores coloca las plantas llegadas del
vivero en hoyos perfectamente alineados; previamente se han
instalado las mangueras que permiten humedecer la tierra y
fertilizar.
La acción pudiera pasar
inadvertida, pero es todo un símbolo de los pasos que se dan para
recuperar con mayor rendimiento y eficiencia la producción
citrícola que en su momento caracterizó al municipio de Sandino,
en el extremo occidental de Cuba.
Unas 200 toneladas de limón se venden anualmente al turismo.
Herminio Poo, director
de la empresa especializada aquí en ese cultivo, no puede evitar
hacer un poco de historia para explicar la trascendencia de las
plantaciones que surgen.
"Son las primeras
plantas que se siembran después de 15 años de contracción de
nuestras áreas. Recordemos que en 1989 esta empresa contaba con
más de 9 830 hectáreas de naranja, toronja y limón, cifra
reducida a 114 en la actualidad."
¿Y QUÉ PASÓ?
La desaparición del
mercado que representaba el campo socialista, unida a la poca
disponibilidad de energía eléctrica para mover las grandes
estaciones de bombeo que sustentaban el riego, y de fertilizantes y
productos químicos, llevaron al abandono de las plantaciones, que
se fueron perdiendo paulatinamente.
Desde hace varios años
comenzó un proceso de recuperación, y hoy tenemos mercado para
todas las frutas que recolectemos, ya sea comercializándolas
frescas en frontera, o procesándolas en la planta CITRUS, de Pinar
del Río, destino del grueso de nuestras producciones, asegura el
Director.
Según Poo, durante este
mes quedarán plantadas 74 hectáreas en la Unidad Básica de
Producción Cooperativa (UBPC) Augusto César Sandino, una de las
siete que integran la empresa, y que son las primeras que se
fomentan en Pinar del Río en los últimos tres lustros.
PLANTAR, ESA ES AHORA
LA CUESTIÓN
En los planes de
desarrollo de la entidad figura el propósito de plantar entre 70 y
100 hectáreas anuales, hasta lograr más de 500, todas con riego
localizado y electrificado, lo cual economiza agua, combustible y
fuerza de trabajo.
En la UBPC Augusto César Sandino, una de las siete que integran la empresa de igual nombre, se realizan las primeras siembras.
Igualmente se trabajará
en la electrificación del riego de 285 hectáreas de naranja, que
ahora, en secano, promedian 13 toneladas cada una y podrían elevar
ese rendimiento a 25.
Además del periodo
especial, el cítrico sandinense tuvo que enfrentar los efectos de
los huracanes Isidore y Lili, causantes de la destrucción del 10%
de las plantas. Si en el 2001 se alcanzaba una producción de 10 100
toneladas, los dos años siguientes marcaron sensibles descensos. En
el actual se estiman unas 8 300 toneladas, aunque en los primeros
meses se cumplió el plan al 131%.
PRIORIDAD AL RIEGO
Para la dirección de la
Empresa es vital la extensión del riego, que ahora solo cubre el
23% de las plantaciones. Poo lo explica así: De noviembre a abril
suceden los eventos más importantes en el desarrollo del cítrico:
inducción floral, floración, fructificación y cuajado. Cuando en
esa etapa hay sequía —como generalmente ocurre—, el daño es
irreversible, aunque después llueva mucho.
Las plantaciones de
Sandino llegaron a producir 27 000 toneladas en el año 1989, pero
paradójicamente ocasionaban pérdidas por cinco millones de pesos,
debido a los enormes gastos en que se incurría; su recuperación se
proyecta sobre bases de eficiencia y existe el convencimiento de que
se pueden duplicar los rendimientos, sobre todo en los campos más
jóvenes.
Se trata de una
inversión costosa: las plantas deben ser aviveradas durante 14
meses antes de trasplantarse, y después habrá que esperar cinco
años para que produzcan regularmente.
No obstante, hay
optimismo, pues en lo que va del 2004 obtienen ganancias; las
condiciones del territorio permiten comercializar durante todo el
año limón persa destinado al turismo, y el reinicio de las
siembras abre nuevas puertas al futuro crecimiento; sin duda un
eslabón importante en el renacer del cítrico, que no solo tiene
lugar en Sandino, sino también en las otras dos empresas pinareñas
responsabilizadas con esta producción. |