LOS ANGELES, 29 de junio (PL). —
Nadia McCaffrey, madre de un soldado muerto el pasado 22 de junio en
una emboscada en Iraq, mostró el féretro de su hijo a varios
medios de prensa convocados a Sacramento, California, informa hoy el
diario La Opinión.
"Me dan igual los deseos del
presidente George W. Bush", indicó a la prensa McCaffrey en
referencia a la polémica desatada el pasado abril, tras aparecer en
medios informativos del país imágenes de ataúdes provenientes de
Iraq.
El cuerpo del sargento Patrick
McCaffrey, de 34 años, llegó a medianoche del domingo al
aeropuerto internacional de Sacramento, capital de California, donde
fue recibido por familiares, así como una docena de medios de
comunicación que respondieron a la convocatoria.
La posición de la madre del
fallecido desoye la petición del Gobierno estadounidense, contrario
a mostrar los féretros en esta guerra.
El Gobierno decidió reducir la
cobertura mediática de los caídos en combate después de que el
periódico The Seattle Times publicó el pasado abril la fotografía
de un avión de transporte cargado con los féretros de los caídos.
La decisión del Pentágono
prohibiendo la toma de imágenes en instalaciones militares de los
muertos durante la agresión desató una fuerte polémica.
Sectores políticos y de opinión
estimaron entonces que la Casa Blanca pretendía ocultar a los
norteamericanos la situación real en la nación del Golfo Pérsico,
evitando con esto una influencia negativa para las aspiraciones
reeleccionistas de Bush.
Según apunta el diario californiano
la convocatoria de McCaffrey no viola ninguna ley dado que el
transporte del ataúd a Sacramento se hizo en un avión comercial,
fuera de la jurisdicción militar.
Por su parte, McCaffrey subrayó el
deseo de que su único hijo fuera recordado por cómo vivió.
"No era un luchador. Era un hombre de paz", subrayó.
El fallecido, casado y con dos hijos,
se alistó en la Guardia Nacional tras los atentados del 11 de
septiembre; pero, según su familia, había perdido la ilusión sobre
las razones de esta guerra mientras estuvo destacado en Iraq.
La denuncia de esta madre
norteamericana tiene lugar cuando las encuestas muestran que el
apoyo a la guerra en Iraq es tan bajo como la popularidad de Bush.
Tal actitud, estiman analistas,
contraría los planes de Washington, donde el autoproclamado
"presidente de guerra" intenta sacar cuanto antes del
primer plano la guerra de Iraq y sus secuelas.