WASHINGTON, 30 de abril (PL).—
Empleados de las empresas estadounidenses con contratos en Iraq
participaron, junto a militares, en los interrogatorios y torturas a
prisioneros en una cárcel ubicada en las afueras de Bagdad,
informó hoy la prensa.
Según divulga en su sitio digital el
diario británico The Guardian, algunos de los soldados
estadounidenses autores de los maltratos aseguraron que actuaron por
instrucciones de mercenarios pagados por el Departamento de Defensa.
El escándalo se desató luego de que
esta semana el programa 60 minutos II de la televisora CBS divulgara
impactantes imágenes de las torturas aplicadas a reos iraquíes por
militares norteamericanos, bajo las órdenes de un general.
Un reporte del Pentágono sobre la
investigación de estos hechos evidenció cómo mercenarios
supervisaron los interrogatorios en la prisión Abu Ghraib.
"Uno de esos civiles fue
señalado como responsable de la violación de un joven. Sin
embargo, no fue instruido de cargos porque las leyes militares no
tienen jurisdicción sobre él", precisa el informe.
El reporte hace referencia a CACI
International Inc y Titan Corporation, las dos empresas contratistas
estadounidenses a las cuales pertenecen los empleados que tomaron
parte en los maltratos a esas personas, hechas prisioneras a raíz
de la invasión de Estados Unidos contra Iraq.
Titan Corporation, con sede en San
Diego, se autotitula en su sitio digital como un "proveedor de
productos de información y comunicación, y de soluciones y
servicios para la seguridad nacional".
En tanto CACI, cuyas oficinas
centrales se encuentran en el estado de Virginia, asegura ayudar a
la comunidad de inteligencia norteamericana en la recolección,
análisis y distribución de información relacionada con la guerra
contra el terrorismo.
Las fotografías difundidas por la
CBS muestran a soldados estadounidenses posando junto a prisioneros
iraquíes desnudos en variadas posiciones, incluso a reos
arrodillados uno encima del otro formando una pirámide.
Una de las instantáneas exhibe a
iraquíes en cueros simulando una relación sexual, rodeados por
militares del Pentágono, quienes los apuntan con armas. Otra
fotografía muestra a un detenido con alambres en sus genitales.
Según la televisora, la
investigación de estas vejaciones comenzó cuando un soldado obtuvo
las fotos a través de un amigo y las entregó a sus jefes.