Para el equipo de Casa de las Américas, tener entre manos el volumen Rosario Castellanos. Páginas Escogidas –que hoy ocupa el número 190 en la Colección Literatura Latinoamericana y Caribeña– fue un sueño vigente desde 2019, que por fin pudo hacerse realidad en el contexto de la 34 Feria Internacional del Libro de La Habana.
El libro, con selección y prólogo de la investigadora Zaida Capote Cruz –ya a cargo de otros títulos como la Edición Crítica de Jardín (Letras Cubanas, 2015) y, más recientemente, Vindictas. Cuentistas Cubanas (UNAM, 2025)–, contó con la corrección de Claudia Torras Mendoza. Ambas lo presentaron, este 12 de agosto, junto a Magaly Sánchez Álvarez, subdirectora editorial del sello de la institución.
Su publicación fue posible gracias a la colaboración del Fondo de Cultura Económica de México, que cedió los derechos de autor, y a la voluntad de la Fundación Rosa
Luxemburgo, al posibilitar su distribución gratuita.
«Acercarse a estas Páginas escogidas es descubrir una de las voces más sólidas y versátiles de la literatura mexicana del siglo xx», cuenta Claudia Torras, pues esta selección reúne una muestra de la amplitud creativa de su autora, «quien se desdoblara como novelista, cuentista, poeta, dramaturga, ensayista y crítica literaria». Sin embargo, en la diversidad de sus escritos persiste un mismo impulso: «la necesidad de comprender las relaciones que organizan la vida social y, sobre todo, de dar voz a quienes históricamente han permanecido al margen», añadió la editora.
Zaida Capote, por su parte, revela que agrupar los textos en el ejemplar –que abarca fragmentos de las novelas Balún-Canán y Oficio de tinieblas; cuentos, artículos de ensayo y crítica, poesía y teatro– constituyó un proceso difícil, pues la obra de Castellanos, en su totalidad, evidencia «un talento descomunal». Entre el curso de su escritura, la investigadora destaca el cuento Lección de cocina, un clásico de la literatura feminista, y el poema Meditación en el umbral.
Mediante su prólogo conocemos que «Rosario Castellanos empezó a escribir para encontrarse, para llenar un vacío y dibujar un perfil propio. Su experiencia la llevó a revelar la de muchas mujeres que, como ella, vivían carencias íntimas impronunciables». Una de sus obsesiones, prosigue, era averiguar cómo una mujer logra incidir en la realidad y la escritura, mientras encontraba inspiración en figuras como Sor Juana, Virginia Woolf,
Simone de Beauvoir, Emily Dickinson, entre otras.
Sobre el recorrido de Castellanos la contraportada de estas páginas escogidas puntualiza que nació en México en 1925 y vivió su infancia y adolescencia en Chiapas, donde su familia poseía tierras. Luego publicó, en 1948, su primer poemario, y dos años más tarde defendió su tesis Sobre cultura femenina para obtener la maestría de Filosofía en la UNAM. En esa universidad, luego de ejercer como directora de Información y Prensa, fue nombrada embajadora de México en Israel, cargo que ocupó hasta su muerte en Tel Aviv, en 1974, sobre la cual aún rondan algunas
especulaciones.
Los lectores podrán adquirir los ejemplares en futuras presentaciones. Además, estarán disponibles en las principales bibliotecas de la capital.











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