Entre los libros que conforman el hermoso stand de Rusia, se distingue uno, con cuyos gruesos ejemplares se atavían varios de sus espacios. Se trata de la antología bilingüe Poemas a Moscú, que recoge 100 piezas líricas compuestas por poetas rusos de entre los siglos XVII y XX.
Son tres las líneas temáticas y estilísticas que, como expresa la reseña de contraportada, se aprecian en estos textos que ofrecen un fresco colectivo de Moscú: la solemne -melodramática, la irónico -satírica y la intimista – lírica.
Al pensar la antología, se buscó «desplegar ante el lector un cuadro evolutivo de la imagen de Moscú y del conjunto de los motivos moscovitas en la poesía rusa» de este período, explica su complilador, Artiom Skvortsov, quien coloca sobre el lector la responsabilidad de avalar si el compendio consigue apreciar, de forma coherente, una imagen poética de la capital.
Con síntesis biográfica de autores y traductores, en el volumen se acompañan los textos con obras de arte que recrean la capital moscovita.
Junto a la obra de poetas tan lejanos como Simeón Pólotski, con quien se inician estas páginas, se hallan poemas de reconocidos autores tales como Alexander Pushkin, Carolina Pávlova, Alexei Tolstoi, Afanasi Fiet, Anna Ajmátova, y Vladimir Maiakovski.
De este último, aparece el poema Despedida. En el auto, / Ya cambié el último franco. / - ¿A qué horas a Marsella? / París, / corre, / despidiéndome, / con toda su belleza imposible. / Inunda los ojos, / El agüita de la separación, / al corazón, / mío/ ¡rajándolo sentimentalmente! / ¡Yo habría querido vivir / y morir en París, / si no hubiera habido / una tierra / como Moscú. //












COMENTAR
Responder comentario