ÓRGANO OFICIAL DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA DE CUBA
El evento estuvo dedicado al centenario de Fidel, y a su legado no solo simbólico, sino también práctico, en el plano cultural. Foto: Prensa Latina

No es casual ni sorprende la Declaración leída por el reconocido poeta peruano Hildebrando Pérez Grande, Premio Poesía Casa de las Américas, en la clausura del 32 Festival Internacional de Poesía de La Habana.

Bajo el título Mensaje urgente desde La Habana, los poetas invitados al evento –que tuvo lugar la semana anterior– reafirmaron «en este instante crucial de la historia del mundo» que están, incondicionalmente, al lado de la Isla y de su pueblo: «no nos son indiferentes, ni la angustia de la vida cotidiana ni la guerra a muerte a que los somete el imperialismo. Que la belleza que genera Cuba alimenta nuestra esperanza y nos da fuerzas cada día para seguir soñando y edificando un mundo más justo y más hermoso».

No es casual, porque desde la prima lectura del Festival –realizado en muy adversas condiciones– los artistas invitados testimoniaron que el verso debe tomar partido por lo noble. Virgilio López Lemus, premio nacional de Literatura, volvió a un poema escrito a la patria, porque hoy más que nunca es preciso hacer votos por una «Cuba tranquila, en paz y sin bloqueo».

Mientras, el también premio nacional de nuestras letras, Waldo Leyva, dijo que en estos tiempos es muy importante seguir creyendo en la poesía, porque ella salva lo mejor de nosotros. Por su parte, la poeta Basilia Papastamatíu agradeció a los visitantes «como argentina, que vive aquí hace más de 50 años, que se atrevieran a venir, y a los organizadores por no suspender».

De los llegados de otros países, José Antonio Domínguez, de El Salvador, felicitó la oportunidad de poder llevar de vuelta a su tierra, «este testimonio de lo que es Cuba».

También en esa ocasión, el mexicano Roberto Sanabria dijo: «Ayer finalmente conocí a alguien de quien he estado enamorado hace mucho: Cuba». E Hildebrando aseguró: «No es verdad que llegué ayer a Cuba. A los 15 años llegué aquí en mi corazón. Nunca me he ido. Nunca me iré».

Una jornada después, en la lectura por el centenario del Comandante en Jefe, que tuvo lugar en el Centro Fidel Castro Ruz, Pérez Grande agregó, haciendo referencia a José Lezama Lima, que «acaso la tradición de Cuba sea el misterio», porque quizá solo desde el misterio se pueda explicar la generosidad del pueblo cubano, y su combatividad, «sin perder la ternura».

El keniano Abdilatif Abdalla Mohamed opinó que «Cuba está sufriendo la injusticia por luchar contra ese mismo imperialismo contra el que hemos luchado. Estamos junto a ustedes. En África nunca vamos a olvidar la contribución de Cuba a su liberación».

En la velada Palabra del Mundo, Alex Pausides, presidente del Festival, agradeció a quienes llegaron: «Creo con vehemencia que Cuba merece este esfuerzo, este pueblo orgulloso y sensible merece que leamos poesía para él, y sé que ustedes me acompañan en esa creencia».

De igual forma, el también Premio Nacional de Edición insistió en el principio defendido por el Ministerio de Cultura de que no haya «apagón cultural», para que la cultura siga siendo el sostén de lo que somos. «Cuba sigue convocando, el festival sigue teniendo un sentido», afirmó, y subrayó, además, el papel de Fidel –a cuyo centenario se dedicó el evento– como uno de los grandes impulsores de una política cultural inclusiva, universal, que nos honra.

En esa línea, la declaración final, suscrita por los poetas participantes, insiste en que el imperialismo estadounidense no le perdona a Cuba la osadía de no dejarse avasallar en el empeño de decidir su propio destino, y con el sacrificio de sus hijos crear una sociedad en la que la justicia y la solidaridad sean valores esenciales.

«Llamamos desde La Habana a los hombres y mujeres de voluntad del mundo a defender a Cuba. A no permitir una agresión a Cuba. Sería una afrenta para todos y todas. Estamos en la obligación moral de impedir más sufrimiento al noble y orgulloso pueblo de Cuba», reza el documento.

«Cuba merece nuestra palabra y nuestra acción. Y la defenderemos con todas nuestras fuerzas, porque Cuba es también nuestro destino. La suerte de Cuba es nuestra suerte», concluye el mensaje.

COMENTAR
  • Mostrar respeto a los criterios en sus comentarios.

  • No ofender, ni usar frases vulgares y/o palabras obscenas.

  • Nos reservaremos el derecho de moderar aquellos comentarios que no cumplan con las reglas de uso.