ÓRGANO OFICIAL DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA DE CUBA
La serie La novia, estrenada en Cuba. Foto: Fotograma de la serie

El escenario de la alta burguesía y los poderosos continúa siendo una de las constantes de la teleficción anglosajona, desde los tiempos ya lejanos de Dallas, Dinastía, Falcon Crest o Los Colby.

Unos pocos de tales materiales filmados en la actualidad (Succession, HBO, 2018–2023: el modelo más claro) plantean interrogantes o cuestionamientos hacia el modo de vida de las criaturas situadas en la cúspide de la cadena alimentaria capitalista.

Sin embargo, la mayoría solo establece indicios de abjuración de los que luego se desligan, encandilándose en su reflejo de ese mundo del 1 %, el cual venden falsamente cercano al otro 99 que lo consume de un modo acrítico, porque así se lo ofrecen.

El hecho de que varias de las referidas series reserven cierto matiz reprobatorio hacia determinados personajes no significa que estén imprecando al universo de ultra ricos retratado. Este, visto desde una perspectiva general, por norma no se lastima; pues resulta un blasón del sistema y una de sus entelequias: «espectador, tú también puedes ser tan asquerosamente adinerado como ellos».

Dos de las más recientes series de millonarios estrenadas, La pareja perfecta (Netflix, 2025) y Sirenas (Netflix, 2025), resultan indicativas de que no parece muy probable la irrupción dentro de la televisión estadounidense de un Claude Chabrol, el director cinematográfico francés que fue un látigo de los vicios burgueses. En ambas, los ademanes de crítica real resultan autocontrolados por guiones que saben bien dónde detenerse, para ni siquiera acercarse a algo parecido a hacer sangre con los seres que controlan el tablero financiero y político de Occidente.

Las dos series, además, eran muy limitadas, cosa que no es tanto La novia (Amazon Prime Video, 2025), al aire en la televisión cubana. Visualizamos aquí un divertimento que tampoco está por la labor de deconstruir la feria de las vanidades de los pudientes, pero que proporciona algunas alegrías no garantizadas por aquellas.

La novia aborda un asunto temático común a personas situadas tanto en la proa como en la popa económica de cualquier sociedad: las broncas entre la suegra y la nuera. A la primera la asume la actriz norteamericana Robin Wrigth (recordada por su formidable Claire Underwood de la serie House of Cards); y a la segunda la inglesa Olivia Cooke (la Alicent Hightower de La casa del dragón).

El material sirve su mesa de la rivalidad entre ambos personajes, a la cual le sabe sacar buenas lascas en términos de diálogos e interpretaciones: el aderezo mejor para saborear este placer culpable condimentado con sexo, lujo y diversión a ultranza.

El conflicto entre la riquísima Laura (Robin Wright) y la joven de clase trabajadora Cherry (Olivia Cooke) se atiza, prende y explota en seis episodios que se van como un batido de fresa.

La tirantez de estas mujeres me recordó a la definida en la serie Revenge (abc, 2011–2015) entre la suegra millonaria Victoria Grayson, compuesta por Madeleine Stowe, y la nuera Emily Thorne, defendida por Emily Vamcamp, con la diferencia de que en aquel culebrón del mundo burgués todo era muy grave, mientras que La novia privilegia lo liviano, la distensión, las endorfinas, lo lúdico.

Lo anterior, junto a diálogos e interpretaciones –como antes apuntamos–, podría constituir el cable redentor de un trabajo que también cuenta con el mérito de pergeñar personajes bidimensionales (suegra y nuera poseen virtudes y baldones).

Pero lo anterior, igual, podría enfocarse desde otro ángulo y devenir la piedra que tendería a arrastrar a La novia hacia el fondo, en tanto un tema semejante probablemente merecía algo más que liviandad, juego o relajamiento; así como hurgar en las turbiedades del mundo de privilegios donde vive la poderosa y posesiva Laura: la caricatura oscura pero políticamente inocua de esa suegra siempre presente, tanto en la vida como en las artes, desde que Terencio le dedicase la comedia Hecyra, ya en el año 165 antes de  nuestra era.

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Enrique dijo:

1

26 de febrero de 2026

12:28:56


Interesante sinopsis que incita a ver la película, pero no refiere donde y programación .

Alicia Soles dijo:

2

26 de febrero de 2026

16:43:28


Es una serie, y la está transmitiendo la televisión cubana