Guantánamo.–Al encuentro de sus públicos, la Jornada de la Canción Política fue por Rutas Azarosas; subió a

Yateras y a Manuel Tames; estuvo en Niceto Pérez, Caimanera y Playita de Cajobabo; llegó a comunidades, algunas, como la Loma del Chivo, emblemas de la cultura; otras en situación de vulnerabilidad.
Y no hubo resbalón en la ruta, pese a que todavía conserva la humedad de los chubascos intempestivos enviados por Debby, en el roce de ese organismo tropical con territorio guantanamero.
Mas, lo fértil de la Jornada en su edición número 48 nada tuvo que ver con la lluvia, y sí –y mucho– con el acierto de los organizadores del evento nacido para rendir tributo, desde la cultura, a los mártires guantanameros del 4 de agosto de 1957.
Un programa, otra vez novedoso en su concepción, expansivo en su variedad y alcance, y accesible a los públicos, llenó casi todos los ámbitos de esta trovadoresca ciudad, y encontró escenarios en cinco municipios del territorio más oriental de Cuba.
Venidas de varias provincias cubanas, y algunos de México, voces disímiles se fusionaron con los juglares del patio, en espacios como Trovando en Casa, Coge la guitarra y sueña, y La Trova infinita, entre otros.
El evento trajo exposiciones de caricaturas y humor político, presentaciones de grupos danzarios, y dedicó tiempo a reflexionar sobre la obra de Lorenzo Cisneros (Topete), trovador del Guaso y fundador de la Jornada de la Canción Política.
Un ajiaco de culturas al aire libre acogió el céntrico parque José Martí, de la urbe guantanamera, cuando en él irrumpió Ciudad en movimiento, espectáculo dedicado a México, con las presentaciones del Ballet de Tuxtepec, el propio Topete, Guadalupe Celis, el proyecto Patio de Adela, y las compañías de Danza Libre, Fragmentada y Babul.
Artistas, arte y pueblo peregrinaron hasta el obelisco a los Mártires del 4 de agosto; otro canto de multitudes al heroísmo, se dejó escuchar en el concierto Memoria, a cuerda limpia, con Cisneros, Eduardo Sosa, Josué Oliva, Kmerino, Richard Gómez, María José Vizcaíno, Diego Cano y Claudio Casal.
Con cerca de medio siglo de existencia, la Jornada de la Canción Política es la cita más trascendente y longeva de la Asociación Hermanos Saíz en la Isla. Esta edición quiso dedicarla a la presencia de la trova en la producción audiovisual nacional, a los 55 años del grupo de Experimentación Sonora del Instituto Cubano del Arte e Industria Cinematográficos (Icaic), y a la misma edad de la Nueva Trova en Guantánamo, entre otros destinatarios, a los que se suman el trovador Lorenzo Cisneros y la Nueva Canción Mexicana.











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