ÓRGANO OFICIAL DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA DE CUBA
Foto: Portada del disco

Desde que Los Beatles grabaron, para el disco Abbey Road, la última estrofa de su última canción, bautizada como The End, esta es recordada a menudo por aquella sentencia filosófica en la cual se afirma que «el amor que tomas es el mismo que entregas».

Si nos acercáramos al universo artístico de Amaury Pérez Vidal, será difícil averiguar el nombre de todos aquellos de quienes él ha recibido algo durante estos largos años. Sí podría decir que he estado al tanto de todo lo que nos ha ofrecido.

Portador de un personal código creativo que reitera en cada proyecto emprendido, sabemos de su capacidad para conciliar tales esencias. En esta incesante vocación suya por darse desde múltiples plataformas, no olvidemos que Amaury es un cantautor de raíz profunda, que ya se hacía extrañar por la ausencia de una nueva producción discográfica.

Para quienes han seguido todos y cada uno de sus discos publicados desde hace más de cuatro décadas, el fonograma recién aparecido en las redes sociales, con el sugerente nombre de + o –, simboliza una suma de preceptos que calan hondo, por el marcado recogimiento de una nostalgia que no es frecuente en el conjunto de su obra.

Justamente desde la canción que da nombre al disco, disfrutamos de su reconocida habilidad para escoger las palabras necesarias, al decir cómo nos vemos los que ya somos parte de este grupo etario (tercera edad).

Por algo Amaury ha renovado los lazos profesionales con un avezado productor como Juan Manuel Ceruto, en la confianza de poder afrontar la realización de un equilibrado trabajo, cuya dinámica transite entre la jovialidad y frescura que lo distingue como intérprete, al mismo tiempo que otros momentos serenamente reflexivos.

Ahí están Aleluya, pieza que nos trae de regreso el vigoroso pulso del cantautor joven; o la canción Verónica, en la cual la intensidad de la guitarra eléctrica de Dayron Ortiz proporciona una resonancia inusual en el contexto musical del popular trovador. Por salvar un beso es factible como parte de ese grupo de temas del mejor Amaury, aunque la joya del disco es, Plegaria por Alberto Cortez. Como lo anuncia el título de la canción, se trata de un sobrio manifiesto artístico en torno al alto rango de lealtad que prima entre grandes amigos.

Invita a visitar el pasado todo este remedo de citas con el ayer. No puede ser de otro modo. Su autor es de los que saben entregar, si de crear se trata.

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Rodobaldo Diaz Vidal dijo:

1

9 de mayo de 2024

12:07:41


Amaury efectivamente tiene una forma peculiar de componer. La lírica que expresa en sus canciones, poemas y prosa develan con absoluta pulcritud y total honestidad las esencias del hombre que con tesón y entrega ha cultivado para sí y para los demás un amor infinito por lo bello por lo bueno. Excelente entrega, magnífico regalo. Felicitaciones para él y para el equipo de trabajo que hicieron realidad este maravilloso disco.

Daniel Pedistes Valdes dijo:

2

9 de mayo de 2024

16:29:05


Ya pasó la época grandiosa de Amaury. Vivir de nostalgias es sobrevivir