La edición 27 del Festival Aquelarre 2023 concluyó este 9 de julio dejando tras sí una brisa de alegría en diferentes espacios capitalinos.
Después de casi cuatro años, el Aquelarre volvió a ser competitivo y los resultados, de acuerdo con el jurado, fueron muy alentadores. «Estuvo muy reñida la competencia. Recibimos muchas propuestas de calidad, sobre todo en la categoría de actuación, donde tuvimos que dar menciones. Los jóvenes, que le hacían falta al humor, presentaron trabajos tan interesantes como los de artistas más experimentados. Hubo un balance en ese aspecto», explicó a Granma Ernesto González (El Flacomímico), uno de los miembros del jurado.
Entre los más laureados, estuvo el grupo Etcétera, en las categorías de: Espectáculo Humorístico, Sketch, Canción Original; su director y también del Centro Promotor del Humor, Eider Luis Pérez, recibió el Premio en Guion Inédito (para la televisión) con El precio del amor; Luis Ángel Batista, otro de los integrantes, resultó ganador en Actuación Masculina.
Una novedad de esta edición y que dio muy buenos frutos, fue la coproducción entre el Centro Promotor del Humor y el proyecto Nave Oficio de Isla con la obra de teatro Asesinato en la Mansión Haversham, dirigida por Ledier Alonso Cabrera.
Constituye otra muestra de talento joven, realizada por estudiantes y egresados de las escuelas de arte que por primera vez asumieron el reto de hacer humor y, además, con una obra compleja, que simula la realización de una puesta en escena mediocre, pero en la realidad su trabajo fue merecedor de los premios en las categorías de Diseño Escenográfico, Puesta en Escena, dos menciones en Actuación Masculina y premio en Actuación femenina para Geyla Neyra, así como el premio colateral que otorgó la Asociación de Hermanos Saíz (AHS), pero el mayor de todos fue haber logrado, en corto tiempo, fidelizar a un público.
Uno de los nuevos talentos que reclutó el Aquelarre es Ronny Diez (Capitán Diez), un joven creador de contenidos para las redes sociales que, con dedicación, se convirtió en ganador del premio Artista Novel, categoría que se incluyó en esta edición. «Estoy muy feliz y orgulloso de formar parte de este evento, el más grande del humor en Cuba. Quisiera seguir preparándome como actor y humorista, llegar a nuevos públicos, cada vez enseñar y transmitir más a través del humor», conversó con este diario.
Previamente no tenía ninguna formación artística, pero con el apoyo de sus compañeros logró soltarse y sentirse cada vez más confiado en el escenario. Dentro del Aquelarre, una de las experiencias que «marcaron un antes y un después en mi carrera» fue participar del taller de actuación para jóvenes creadores que ofreció Osvaldo Doimeadiós. «Es un gran maestro. Esas clases nos aportaron muchísimo. La primera la recibí el día de mi evaluación dentro del concurso y fue como una limpieza espiritual», agregó.
Del lenguaje de las redes sociales, el festival también incluyó en esta ocasión, dentro de las artes plásticas, la categoría Meme, y resultó ganador Alian Aramís.
Además de la participación juvenil, esta jornada también resaltó el trabajo de mujeres humoristas, que luchan contra los prejuicios, y fue Minerva Romero la ganadora en la reciente categoría para la escena cubana Stand Up y Monólogo.
Se entregó el Gran Premio Aquelarre a Clowcierto, de Teatro Tuyo, procedente de Las Tunas, que también fueron galardonados en la categoría Espectáculo Teatral. Como grupo y también de forma independiente, sus integrantes son un ejemplo de la versatilidad que debe caracterizar a un artista para interpretar a diferentes personajes y conectar con públicos diversos. Además de lograr «ser felices desde la utilidad», en este caso, hacer reír, palabras de agradecimiento expresadas en plenaria por su director Ernesto Parra.
La junta directiva del Centro promotor del Humor entregó el premio Espectáculo del Año a Sinfonía Condena, de Kike Quiñones, presentado con la Sinfónica de Bayamo. Este consagrado actor, con respecto a la censura considera que: «En el humor, como en todo, existen límites. Sin embargo, se puede abordar casi todos los temas, lo importante no es tanto el que, sino el cómo se refleja desde una perspectiva humorística» comento a Granma.
Por eso es uno de los defensores de la importancia de los eventos teóricos que tienen lugar dentro del festival, por «lo que tributan al desarrollo del humor y la cultura cubana en general», constituyen espacios para educar sobre la apreciación del humor y que «los creadores encuentren en esos análisis cómo asirse de diferentes recursos que pueden hacer más interesantes sus propuestas para la escena», precisó.
Sobre los eventos teóricos de esta jornada, la actriz y miembro del jurado del concurso, Cirita Santana expresó a este diario: «Han sido muy importantes y satisfactorios para aprender sobre los valores nuevos que están surgiendo. Hemos visto muy buenos espectáculos, personas con mucho interés en hacer humor en serio».
Este año el festival estuvo dedicado al trabajo de los grupos, «un formato fundamental en la historia del humor escénico en Cuba», de acuerdo con lo expresado por el director del Centro Promotor del Humor en conferencia de prensa. Durante el evento se recordó el trabajo de los grupos que surgieron en los años 80 y 90, los iniciadores de una nueva forma de asumir la escena: La Seña y La Leña del Humor, Sala-manca, Onondivepa, Nos y Otros, La Piña del Humor, entre otros. Así como los más contemporáneos Pagola la paga, La oveja negra, Komotú, Punto y coma, Caricare y Etcétera.
Asimismo, se rindió homenaje a los Premios Nacionales de Humor Natalia Herrera, Luis Carbonell y Enrique Núñez Rodríguez, a propósito del aniversario 100 de su natalicio y de los ocho años de partida física de Carlos Ruiz de la Tejeda, también con este reconocimiento. Tal vez, desde donde quiera que se encuentren, estarían orgullosos de los artistas que continúan su legado, mantener vivo el humor para que perdure la magia de hacer reír.











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