El pasado noviembre se celebró el centenario del nacimiento de Alex Szarazgat, autor de la obra en ocho tomos sobre la historia de la isla insurrecta: Cuba, de la conquista a la Revolución. Este aniversario es una oportunidad privilegiada para rendir homenaje al legado de un comunista, un activo combatiente antifascista, un internacionalista.
Nació en Viena (Austria) y en agosto de 1938, durante la ocupación nazi, a raíz de la persecución por la militancia socialista de su padre, toda la familia se vio obligada a emigrar. Atraviesan la frontera y viven en Suiza hasta 1940, cuando viajan a Génova (Italia) para embarcarse hacia la Argentina.
Colaboró con publicaciones en su idioma natal en los periódicos Volksblatt y Austria Libre, convocado por el escritor y periodista Walter Freund (1899- 1983). También en Propósitos y Presente, dirigidos por Leónidas Barletta. En los periódicos del movimiento judeo- progresista Renovación, Tiempo, Tribuna y Nuestra Vida.
Sus artículos fueron publicados en EE.UU. y en la República Democrática Alemana (RDA). Es autor de Pequeñas historias…del primer mundo (1997), Oskar Schindler: fabricante de la muerte (2003), Quizá mañana (2007) y Un puñado de tierra (2008)
Participó activamente en Verein Vorwärts, núcleo inicial del socialismo en Argentina y junto con Alfredo Bauer, en el Ateneo Von Humboldt. También en la Liga Argentina por los Derechos del Hombre, en la Liga por la amistad entre los pueblos de la RDA y en la Casa de la Amistad Argentino Cubana.
Se sumó a las manifestaciones antes, durante y después de la dictadura argentina, acompañando las demandas de justicia. Su compromiso social y político lo reflejó en la militancia diaria y en sus escritos.
Fue convocado por la Red Intercátedras de Historia de América Latina Contemporánea (RIHALC) para testimonios de Historia Oral.
Participó en el documental Historia de Ita-Tania Guerrillera. Relatos inéditos de Haydée Tamara Bunke.
Hombre de fuertes convicciones revolucionarias, se afilió tempranamente al Partido Comunista Argentino y fue un militante alineado con las causas justas, una de ellas fue su adhesión incondicional a la Revolución Cubana y la ferviente admiración por su líder natural Fidel Castro.
Así surge y se gesta su titánica obra sobre Cuba, que comenzó a escribir a los setenta y cinco años y lo llevó a viajar en reiteradas ocasiones para documentarse.
Durante más de dos décadas desarrolló un trabajo de investigación exhaustivo que atraviesa quinientos años de historia basada en un interrogante: cuáles fueron las condiciones que dieron origen a este proceso revolucionario que culmina exitosamente en Cuba, habiendo antecedentes tan opresivos en otros países de la región.
Más de tres mil páginas junto con sus anexos documentales, abordan los fundamentos histórico-sociales que cimentaron el triunfo de la Revolución Cubana en 1959.
Un antifascista austríaco que amó y estudió a Cuba expresó en una ocasión: «Tengo un compromiso expreso con la causa de la Revolución Cubana y la defiendo».











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