«La pandemia actual está exponiendo no solo los fracasos absolutos de nuestro Gobierno para proteger a sus propios ciudadanos, sino también su profunda falta de decencia humana al tratar con otras naciones», manifestaron el cineasta estadounidense Oliver Stone y el profesor de Derechos Humanos Internacionales en la Facultad de Derecho de la Universidad de Pittsburgh, Pennsylvania, Daniel Kovalik, divulgado por el periódico New York Daily News.
En el texto, recientemente publicado, los autores recordaron la actitud cubana con el crucero británico MS Braemar y la ayuda que China y esta nación caribeña han brindado a otros países en medio de la lucha internacional contra la covid-19. «Estas acciones representan el tipo de solidaridad internacional y muestra de humanidad que el mundo necesita en este momento», sentenciaron.
«Lamentablemente –insisten–, el gobierno federal en Washington está demostrando todo lo contrario, eliminando a todo su personal del Cuerpo de Paz de todo el mundo y, lo que es peor, aumentando las sanciones contra países como Cuba, Irán, Venezuela y Nicaragua durante el apogeo del brote de la covid-19. Es exacto decir que Estados Unidos está armando el virus contra estos países».
Recordemos la sarta de medidas y sanciones impuestas por el Gobierno estadounidense a varios Estados, dificultándoles la adquisición de suministros necesarios para combatir al nuevo coronavirus, así como las constantes agresiones a dirigentes y figuras defensoras de la libertad y el respeto internacional.
A la lista de naciones extorsionadas por esa potencia imperialista, Stone y Kovalik agregan a Irán: «Las sanciones de Estados Unidos han estrangulado la economía del país y han dañado su sistema de atención médica y su capacidad de enfrentar la pandemia. E incluso, mientras sanciona a los países al olvido, ya que trata de enfrentar la pandemia en casa, Estados Unidos está encontrando los recursos y los medios para continuar sus guerras en Irak y Afganistán, y apoyar la matanza saudita en Yemen».
Las peticiones para que el Gobierno estadounidense ponga fin a su política coercitiva y unilateral contra varios países, no solo nacen desde estas naciones a las que intenta ahogar, sino que su propio pueblo se ha visto desconcertado por la actitud de Trump y su camarilla frente al nuevo coronavirus; una batalla que solo puede ganarse a través de la solidaridad internacional y dejando de lado las diferencias políticas y actitudes hegemónicas. «Es hora de una autorreflexión moral seria sobre esta realidad muy desagradable, y un cambio inmediato en el curso, antes de que se pierdan más vidas debido a la locura moral de nuestra nación», sostuvieron Stone y Kovalik, una postura digna de encomiar, donde prima el humanismo y el sentido común por el bien del planeta.











COMENTAR
Mercedes Baró dijo:
1
13 de abril de 2020
08:15:29
City Hunter dijo:
2
13 de abril de 2020
23:38:55
City Hunter dijo:
3
13 de abril de 2020
23:43:16
Responder comentario