
En abril le nació a Cuba, hizo ayer 96 años, una de sus más brillantes glorias. Josefina García-Marruz Badía, Fina García Marruz o simplemente Fina, es dicha de esta tierra mucho antes de que engrosara, con tantísimos títulos, el catálogo elegante de los grandes autores cubanos. Su vigor fue luz temprana, cuando ternura y talento bebieron de lo mejor de las letras mundiales para erigir después la propia.
Tenía la candidez de la juventud, que conserva hasta hoy, cuando entró con paso firme al Grupo Orígenes, de invaluables contribuciones a la literatura cubana. La Biblioteca Nacional José Martí, el Centro de Estudios Martianos –donde fue puntal esencial en el proyecto editorial que devolvió al lector la obra martiana con la riqueza de información que entraña cada tomo de la Edición crítica–, y Martí mismo, han sido grandes fortunas que junto a su otra mitad, Cintio, sol de su mundo, han encendido su pecho y su palabra.
Mujer poesía, una de las voces más extraordinarias de la literatura cubana y de la poesía hispanoamericana de todos los tiempos, no pudo, a pesar de su ya remota modestia, evadir reconocimientos como el Premio Nacional de Literatura, el Pablo Neruda, Reina Sofía de Poesía Iberoamericana y el Internacional de Poesía Federico García Lorca.
Por suerte sé decir «gracias», ha expresado, pero todo reconocimiento debe llevarnos en su opinión a Martí que «no tuvo sobre su pecho más que una medallita escolar que recibió a sus nueve años».
El General de Ejército colocó en su blusa, en 2013, la medalla de la Orden José Martí: «Durante la entrega, no tenía palabras, no se me ocurría cómo agradecer ese gesto de amor», expresó en una entrevista donde además refiere:
«Después, Raúl estuvo charlando unas dos horas conmigo y con el resto de mi familia, narró historias de la Revolución (…). Al finalizar, le dije: “Quiero agradecerle inmensamente por este día, en que hemos tenido el gusto de escuchar en la voz de un protagonista estos relatos que solo conocía de oídas o por haberlos leído”».
«Al regresar a casa, todavía alelada, las emociones no pararon. Ya tarde, a solas, me fui a un rinconcito donde tengo colocada una foto de Fidel entregándole a Cintio la Orden José Martí, acompañada de la medalla. Y puse al lado la mía».











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Alejandro Fernández Costa dijo:
1
29 de abril de 2019
06:34:06
tin Cremata dijo:
2
29 de abril de 2019
09:18:43
Madeleine Respondió:
30 de abril de 2019
16:28:44
Andrachi dijo:
3
29 de abril de 2019
17:06:12
Dr Roberto dijo:
4
29 de abril de 2019
18:17:32
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