El músico Alejandro de la Torre es uno de los artistas visuales más activos en la escena cubana en los últimos años. Como exponente del video mapping ha realizado instalaciones en varias provincias del país y participado en la Bienal Internacional de La Habana con su proyecto Mabulla, con el cual ha intervenido la fachada del cine Chaplin, la iglesia del parque central de Gibara, el Museo de Historia de Las Tunas, entre otras acciones. Además, el exbajista de la banda de metal Escape, ha colaborado como Vj (videojockey) en conciertos de música electrónica y de rock and roll. La técnica del mapping consiste en proyectar imágenes sobre diferentes superficies, reales o inanimadas, para traer a la realidad mundos imaginarios o crear espectáculos de gran atractivo visual.
–¿Qué tipo de preparación debe tener un creador de mapping?
–Es recomendable tener estudios o alguna experiencia en el mundo del arte, el diseño gráfico, la animación 2D o 3D, «nuevos medios» o incluso la arquitectura. Vale aclarar que no solo se mappean los edificios. Cualquier objeto que se nos ocurra puede ser mappeado, siempre y cuando nosotros mismos adecuemos las condiciones de su entorno: apagar las luces y tratar de que la superficie del objeto escogido no pase del 60 % de oscuridad. Y así inventamos una nueva realidad sobre otra realidad o función ya conocida del objeto.
–¿Desde cuándo trabajas el video mapping?
–El mapping existe desde hace muchos años. Yo vengo del mundo del diseño (spots, web, ilustración, animación, diseño editorial) y trato de ponerle un poco de todo lo que he aprendido en estos casi 15 años de carrera. Mi equipo está formado además por Laura Martín, graduada de Historia del Arte. Yo hago el mapping y ella produce. Juntos somos Mabulla Mapping Project. La primera vez fue aproximadamente hace cuatro años, en la fachada del Centro de Desarrollo de las Artes Visuales, en la clausura de una exposición titulada Las otras narraciones: una década de animación en Cuba. Esta exposición contaba con piezas de muchos artistas audiovisuales, entre ellos la banda I.A., formada por Alexis de la O e Iliam Suárez. Ellos hacen una especie de punk electrónico y también habían incursionado en la realización de videos clips animados. Yo también formaba parte de la exposición con algunas piezas que eran sobre todo spots para la TV. En dicha clausura ellos cerraban con un performance audiovisual e Iliam me había pedido que mappeara esta fachaba mientras ellos tocaban, a partir de una idea principal ya predeterminada: que todo se llenara de nieve.
–¿Crees que en Cuba se aprovechan las potencialidades de esta displicina artística?
–Creo que en un país como Cuba la «tarea» de hacer mapping tiene varios obstáculos: es una acción cara, por la técnica y equipos empleados; no siempre instituciones o personas naturales sienten la necesidad de hacerlo. Ahora, creo el mapping además de ser otra forma más de expresión artística, es como un medidor de la vitalidad de cualquier ciudad en el mundo. En este sentido, muchos ayuntamientos o municipalidades de distintos países invierten dinero anualmente solo para que la ciudad tenga luz y color.
–¿Cómo nació tu interés en el video mapping?
–No tuve la suerte de estar cuando los primeros grupos cubanos lo hicieron. Mi interés nació desde que vi uno en internet. Casualmente un grupo extranjero llamado AntiVj (no recuerdo de dónde son) que hizo un show espectacular aquí mismo en Cuba, en la Plaza Vieja. Fue como un flechazo y ya.











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michael vazquez dijo:
1
1 de agosto de 2018
04:13:40
vilma romero paumier Respondió:
1 de agosto de 2018
10:21:36
Rolando dijo:
2
20 de febrero de 2025
00:10:36
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