Trinidad—. Los niños fueron los protagonistas de las primeras acciones que tuvo en cuenta este municipio espirituano para recibir en la mañana de ayer a la Ruta de la rumba, que lleva a cabo desde el pasado 21 de agosto y hasta el 31 de este mes el proyecto Timbalaye, que celebra por estos días la séptima edición del encuentro Internacional de la Rumba Cubana.
Tras una cálida bienvenida, y un brindis con canchánchara, típico de la región, a la salud de Timbalaye, los delegados pudieron contemplar un hermoso espectáculo a cargo de los proyectos Vari Ritmo y Bonarte, ambos auspiciados por la Casa de la Cultura, quienes se presentaron en el parque de San Francisco para regalar a los participantes y miembros de la comunidad sus bailes y cantos de corte rumbero y tradicional.
La niña Claricarmen Valdivia Fernández, de 10 años, integrante de Vari Ritmo, expresó a Granma su gusto por integrar el grupo formado hace 3 años. “A mí me encanta bailar cualquier cosa, pero me parece bien aprender este tipo de música, porque es muy cubana”, comentó.
Renan Valdivia, padre de la niña, expresó a su vez el orgullo que siente al ver a su hija tan pequeña con un dominio de la rumba, “porque tiene buenos profesores en la casa de la cultura”. “Eso se lleva en la sangre de la familia”, comentó a este diario.
En la tarde sonaron de nuevo los tambores, esta vez en la sala polivalente del Museo de la Lucha contra bandidos, donde se presentaron El ballet folclórico de Trinidad y los grupos Leyenda Folk y Ashe Chure, que pusieron de pie al público para bailar una sentida rumba colectiva.
Israel Calderón Fernández, director municipal de Cultura, comentó a Granma su satisfacción por haber sido seleccionada Trinidad en el recorrido que lleva a cabo la Ruta, para constatar la huella del género en esta hermosa ciudad, donde desde ayer se respiran aires de rumba renovada, a propósito del paso por sus predios de Timbalaye.










COMENTAR
Responder comentario