ÓRGANO OFICIAL DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA DE CUBA
CocoRosie. Foto: Cortesía del artista

Entramos en el reino de los sonidos minimalistas donde has­ta el más pequeño detalle, has­­­ta el más mínimo y leve  su­surro, puede cobrar vida y darle cuerpo a una canción, a una nueva melodía, a una nueva leyenda, desde el vuelo de un pájaro, la permanencia de un árbol en medio del desierto, la soledad de las carreteras campestres, hasta la imagen de una nube que atraviesa el cielo como un paisaje gris que puede llegarnos a atormentar.

Entramos en un mundo  que si bien, en principio, puede  resultarnos des­conocido, luego nos abre las puertas para que dejemos de un portazo todo atrás y acabemos de comprender, de una vez por todas, que en la oscuridad de la música también reside la más exquisita belleza, la paz interior y una felicidad a la vez luminosa y siniestra. Porque de lo contrario  nunca descifraríamos las canciones lúgubres y pintorescas de dos hermanas norteamericanas que un día decidieron crear un grupo  en París bajo el nombre de CocoRosie y luego se trasladaron a Nueva York hasta  convertirse en uno de las principales exponentes del indie rock y del folk más alucinado.

La naturaleza de CocoRosie es un terreno regado con las más indescifrables sustancias sonoras  (bien conocida es la facilidad de estas dos tremendas criaturas para imbricar en sus  discos   lo mismo el maullido de un gato, juguetes sonoros, que la flauta de un encantador de serpientes), lo que les ha permitido  tomar las riendas de un universo encantador y encantado, y situarse en la cresta de la ola del verdadero espíritu indie alrededor del  mundo.

Todo en CocoRosie se en­cuentra imbuido de un profundo misticismo y de una hermosa aureola de misterio. Hasta las palabras con que Bianca Ca­sa­dy (Coco), una de las dos mitades de la banda,  responde a esta entrevista con Carretera Sonora desde la ciudad de Nueva York. “Queremos que la gen­te se conmueva y sueñe. Al considerar los demonios como ángeles buscamos el camino os­curo a través de bosques misteriosos. Al final descubrirás sorpresas de luz inesperadas”, dice Bianca —quien integra  la banda junto a su hermana Sierra Ca­sady (Ro­sie)—,  cuando se le pregunta sobre los principios que animaron la creación  de este dúo.

Su música es tan indescifrable como la variedad de sentimientos que suscita. Lo mismo puede provocarnos la sensación de que estamos perseguidos en un laberinto por un asesino a sueldo, que viajando en trance por el mundo desde un retiro espiritual en medio de la nada. Lo demostraron desde el inicio con su álbum debut La Maison de mon rêve, un disco inquietante que grabaron en el cuarto de baño “porque ningún otro lu­gar nos pareció? más apropiado y ahí encontramos un buen eco”.

Hijas de un granjero devenido chamán (curandero) y de una heterodoxa maes­tra y pintora, Bianca y Sierra parece que mantienen una especie de pacto secreto con la naturaleza y las leyendas po­pu­lares que han pasado de ge­neración en generación. “Escri­bimos mucho sobre nuestras ex­periencias personales y también las mezclamos con fantasías y cosas que hemos escuchado de pajaritos. A veces cantamos de brujas quemándose, a veces de huérfanos y novias niñas. Cantar estas historias es una vivencia transformadora. A veces nos surgen pa­labras que no podemos explicar sino que sentimos”, dice en el más puro estilo CocoRosie.

No por gusto la banda ha sido incluida en el panorama de New Weird America (“los nuevos raros”). “Siempre previmos que el mundo nos rechazaría. La ma­nera en que hemos sido tan ge­nerosamente recibidas es el shock y el placer más grandes, di­ce Bianca mientras se desmarca de las etiquetas. “Las etiquetas siempre son dolorosas. Es­pe­cial­mente para los artistas. No me gus­ta identificarme como músico y pensar que otras formas de      crea­­tividad se quedan a un lado. Las rechazamos y nos dedicamos al cambio constante y a nuevos descubrimientos”.

La evidente irreverencia de CocoRoise no es una pose ni una manera de insertarse en el circuito en donde lo alternativo también  se vende como una piedra preciosa. Lo de estas her­ma­nas es tratar de sacudir a la sociedad de sus máscaras y hon­rar a los niños, a las mujeres, a las ancianas a través de la ma­gia de sus canciones. “La mú­sica es trascendente, puede cu­rar y ser mágica. Nuestras vo­ces nos han guiado por nuestras vi­das”.

Para ellas todo se trata de vivir al límite y realmente se divierten como dos niñas en la grabación de sus discos, aunque el producto final muchas veces no se relacione con los conceptos de belleza que nos han inculcado a través de los años. Su música, sin duda, es como una selva de signos por descifrar y, como era de esperar, ha despertado la atención de figuras clave de la escena internacional más experimental.  en­tre ellos  el productor islandés Valgeir Sigurdsson, antiguo co­laborador de Björk, quien les pro­dujo su tercer álbum, The Adventures of Stillborn and Ghosthorse.

Por todos lados, el entorno de Bianca y Sierra resume creatividad. Presiden un colectivo independiente de músicos alternativos  y artistas visuales y Bianca po­see su propio sello discográfico.“En los últimos tiempos he­mos estado fuera de “la vista pú­blica”, he­mos pasado más tiempo en la naturaleza (en el cam­po) que en las grandes ciu­da­des. NYC siempre será una parte muy importante de nuestro desarrollo y de nuestra infancia artística”, apunta.

La banda publicó en el 2013 su quinto álbum Tales of a Grass widow, un disco lleno de símbolos, espiritualidad, cantos ce­lestiales, paisajes desolados y los hirientes sonidos de un piano que parece capitaneado por un alma en pena. Tras la salida de Tales…, CocoRosie se dispone a conducirnos nuevamente por ese mundo incierto de metáforas formidables, parajes oscuros y fron­dosos bosques cuyo espíritu, sin demasiada dificultad, pue­de llegar a hablarnos al oído.

“Ahora mismo estamos terminando nuestro sexto álbum de estudio, ahí es donde están ahora mis­­mo mi corazón y cabeza”. No cabe duda de que Bianca y Sierra son dos hermanas llenas de imaginación, de ideas hilarantes   y de sueños que no están dispuestas a sacrificar. Bianca asegura que uno de ellos es “dar un concierto en Cuba. Este también  es uno de nues­tros sueños. De­­­sea­mos viajar allá lo más rápido posible”.

Así que los cubanos podríamos  caer bajo el embrujo de es­tos seres que se mueven en­tre la no­che, los hechizos de la naturaleza y las  historias más escalofriantes.

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PabloAlbiol dijo:

1

13 de junio de 2015

15:34:48


Cocorosie, ?y quien sera la otra perso na en la ventana

barbara dijo:

2

15 de junio de 2015

11:12:44


Tremendo trabajo. Una de las mejores comentarios de musica que he visto en un medio cubano. gracias.

Pedro www.meditacionmusica.com dijo:

3

18 de junio de 2015

17:03:22


Es hermoso contemplar la evolución de la música analizando determinados movimientos artísticos que surgen a partir de grupos musicales que nos llevan a sentir la magia de las melodías. La naturaleza, los sonidos de la música de relajación, los animales... Todos forman parte de la gran y hermosa orquesta de la Vida