
Una tarde de 1990 un joven baterista toma la guía telefónica, señala un número en letras rojas y no lo piensa dos veces para hacer una llamada que, sin saberlo, le cambiaría radicalmente la vida. Soy Dave Krusen, dijo, toco la batería y me interesa participar en la audición. La banda estadounidense lo invita a que se pruebe detrás de las baquetas una y otra vez y unos días más tarde, a través de un amigo en común, le mandan el mensaje que rompía una larga espera que ya le había puesto los músculos en tensión. “Estás dentro”, le dijeron y Dave pasó a ser uno de los miembros fundadores de una alineación que junto a Nirvana encabezaría el movimiento grunge y que responde nada menos que al nombre de Pearl Jam.
“Me uní al grupo en octubre de 1990. Un amigo mío me dijo que estaban buscando un baterista, llamé y me invitaron a una audición. Me dijeron después, a través de su bajista Jeff Ament, que querían que yo fuera el baterista de la banda”.
Así recuerda Dave Krusen su entrada a Pearl Jam, una formación que se convirtió en leyenda con sus letras hirientes y desgarradas que tenían como trasfondo la angustia y la soledad de una generación. Pearl Jam, integrada originalmente por el vocalista Eddie Vedder, los guitarristas Stone Gossard y Mike McCready, el bajista Jeff Ament y el propio Dave Krusen en la batería, nació en las alcantarillas del rock and roll para ubicarse luego como emblema de ese movimiento cultural con ribetes políticos conocido como grunge, un movimiento que destapó toda la rebeldía acumulada por una generación y recuperó el sentido ético del rock, su componente más alternativo y tomó distancia de lo que imponía como moda el mainstream del género.
“El mundo de la música a finales de los 80 y principios de los 90 parecía perdido. Si una buena banda aparecía era raro, y había un montón de bandas cursis y de mal gusto que mostraban lo que parecía ser un estilo de vida de estrella de rock excesivo y decadente. Estaban por todas partes bandas pretenciosas, mediocres, deslucidas, prefabricadas, preocupadas solo por su imagen. Entonces Seattle tuvo algunas grandes bandas haciéndose un nombre por sí mismas y burlándose de todo eso. La gente tomó nota y se corrió la voz. De repente hubo una escena musical donde la música era mejor que la ropa y los peinados”, dice Krusen en entrevista con Granma por correo electrónico.
Justo el mismo año en que Nirvana se ubicó a la cabeza de la revolución grunge con ese estallido generacional que fue su segundo disco de estudio, Nevermind, Pearl Jam atacaría a la masas desde el circuito independiente con su álbum debut Ten, uno de los discos fundamentales del grunge que más tarde pasaría a ser uno de los grandes álbumes de la historia del rock desde los 90 hasta la actualidad. El álbum, que retrata el mundo convulso de su líder, Eddie Vedder y el espíritu más existencialista e irreverente de la escena de Seattle, con letras tan honestas que llegan a doler, marcó un hito en el mundo alternativo gracias a títulos que, como muchos de los temas de Nirvana, pasaron también a ser himnos generacionales, entre ellos Jeremy, Once, Even flow, Garden y la célebre Alive.
“Creo que todos en la banda habíamos vivido mucho a través de una gran cantidad de pruebas y tribulaciones, y eso era algo que salió en la música y las letras de Ten. La química de la banda se forjó en eso. El proceso de grabación fue muy fluido y todos contribuimos escuchando nuestras opiniones con respeto. Fue una explosión y nunca he visto ese nivel de madurez y camaradería desde entonces. Realmente no puedo elegir una canción favorita, pero creo que Alive captura la esencia de la banda cuando yo era miembro. En la actualidad echo de menos grabar con ellos pero siempre he atesorado ese momento como una gran experiencia”.
Poco antes de que Pearl Jam publicara Ten para dar sus primeros pasos hacia la primera línea del rock mundial pero, eso sí, sin perder la honestidad y la coherencia que hasta hoy ha definido a la alineación, Krusen decidió salir de la banda por problemas con el alcohol y su puesto sería ocupado luego por Dave Abbruzzese. “Desde ese momento, el músico, ya recuperado, ha entablado diversas colaboraciones con bandas de gran calibre como Hovercraft, Candlebox y Unified Theory, formada por integrantes de Blind Melon. Además ha tocado con la banda Jonny Kaplan & The Lazy Star y Foo Fighters, una alineación histórica fundada por su colega de la escena de Seattle, Dave Grohl,que armó la banda tras desintegrarse Nirvana por el suicidio del irremplazable Kurt Cobain.”
“Ha sido importante realizar espectáculos junto a Jonny Kaplan. Por otro lado Dave Grohl es el tipo más divertido que conozco. Y Taylor Hawkins también (baterista de Foo Fighters). Jonny y yo tocamos una canción con los Foo Fighters en Buenos Aires y fue una gozada. Fue genial tocar con ellos”.
Dave, que se declara admirador de la música cubana y sobre todo del Buena Vista Social Club, confiesa que le “encantaría venir para ver un poco de música cubana en vivo y aprender. “Ojalá pueda visitarlos pronto con algunos de mis proyectos”, dice este fundador de Pearl Jam, que vivió en sus propias carnes la época en que el rock volvió a mirar hacia el horizonte de la independencia, la rebeldía y la libertad.











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susan barton dijo:
1
28 de marzo de 2015
00:42:32
Jorge l. Valdivia dijo:
2
28 de marzo de 2015
10:14:48
Joan dijo:
3
28 de marzo de 2015
11:00:14
Jose V dijo:
4
28 de marzo de 2015
13:41:27
alberto dijo:
5
29 de marzo de 2015
13:57:26
dany87 dijo:
6
30 de marzo de 2015
11:22:43
Conejita dijo:
7
1 de abril de 2015
19:10:35
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