Por quinta vez, la ciudad de Holguín transformó sus bulliciosos centros escolares, sus luminosos parques, entre otros cotidianos espacios, en inusitados retablos. Convocado por el Guiñol de Holguín, actualmente dirigido por Diana Agüero, la 5ta. Fiesta del Títere propició del 27 al 30 de mayo, el fraternal encuentro de grupos procedentes de diferentes regiones del país.
Pareciera que el arte titiritero cubano y sus hacedores se vieran envueltos en una energía arrolladora. Al impulso de la infantil compañía Ronda de Sueños en cuyas manos se trocarían los cuadernos y lápices escolares por títeres confeccionados bajo la tutela de sus instructores de arte, se iniciaba un fascinante desfile inaugural desde el Parque Infantil hasta el céntrico Parque Calixto García.
La población, situada a lo largo de la trayectoria, compuesta por vecinos, trabajadores de los centros aledaños, oficinistas, comerciantes y ocasionales transeúntes aplaudieron emocionados dando ¡vivas!, y sumándose al polirrítmico sonar de los tambores de la compañía Folclórica D’Akokán, marcadores del paso a una comparsa mágicamente teatral y titiritera.
Las agrupaciones invitadas mostraron espectáculos en formatos propios al perfil diseñado para la 5ta. Fiesta del Títere, extendida a los centros escolares situados en comunidades periféricas de la ciudad y en el costero municipio de Gibara. Los títulos seleccionados del repertorio del Teatro Nacional de Guiñol, partieron para esta ocasión de Redoblante, tío conejo y los dos leones, Comino vence al diablo y Chímpete Chámpata; en tanto el habanero Teatro D’ Dos mostraba El ratón volador. El renovado Frente Infantil de Teatro Escambray presentó Los pintores, versión del cuento de Onelio Jorge Cardoso Los tres pichones. El vigoroso Grupo Polichinela, de Ciego de Ávila trajo Lo que te voy a contar, mientras el camagüeyano Teatro la Luz iluminaba a los espectadores con Las noches del cafetal.
Las agrupaciones de Holguín, igualmente presentaron sus trabajos como El nuevo vecino, a cargo del Grupo Neón Teatro y La parada por el Grupo Alas Buenas. El Guiñol de Holguín se mostraba con diferentes títulos de su repertorio histórico. El espectáculo de gran formato Sancho Panza en la ínsula Barataria y el clásico Conejito Blas.
La reposición del inquieto título El ogrito, sirvió de pretexto para el evento teórico. Otros títulos y las piezas que han marcado auténticos cauces de la creatividad del títere en Cuba y sobre todo en el Guiñol de Holguín lo constituyó la fascinante exposición de títeres ¿Y si yo fuera un muñeco…?, del diseñador escénico Karel Maldonado. Las piezas diseñadas y confeccionadas para Galápago, La calle de los fantasmas, Ruandi, entre otros títulos de la agrupación fundamenta la riqueza visual del color así como la gráfica ilustrativa del aporte del retazo textil seleccionado, materializando la singularidad de los personajes y proporcionando, además, un sentido de tierna frescura expresiva.
Reconocimientos a personalidades de la historia del títere en la ciudad, así como la presencia del Premio Nacional de Teatro Gerardo Fulleda León, avalaron la jerarquía de la Fiesta.











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vicente sierra dijo:
1
3 de junio de 2014
03:28:13
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