
El ojo huracanado de la pandemia en su etapa más virulenta planea sobre esta provincia, que reporta 433 contagiados con la COVID-19 en las tres últimas jornadas, y aporta los mayores índices de infectación y transmisibilidad del virus en el país.
Pero ese cuadro no ha diezmado el espíritu del territorio, y aunque esta vez no se trata de una embestida más, Guantánamo tampoco se cruza de brazos.
En medio de la encrucijada epidemiológica, el Consejo de Defensa Provincial (CDP) fijó responsabilidades (institucional, individual y comunitaria) en el riguroso cumplimiento de los protocolos establecidos para
revertir la propagación, una estrategia en la que el tratamiento a los contactos de casos positivos parece definitorio.
Como parte del esfuerzo por agilizar el aislamiento de sospechosos y el ingreso de enfermos, la provincia ensancha sus capacidades hospitalarias, ampliadas ya en instalaciones como la escuela de iniciación deportiva Rafael Freyre y la sede de la Universidad de Ciencias Médicas, convertida esta última en transitorio hospital de campaña con capacidad para algo más de 160 pacientes. A ella se sumará, en breve, la escuela vocacional militar Camilo Cienfuegos, ubicada en la zona perimetral del este de la ciudad de Guantánamo.
El hospital pediátrico Pedro Agustín Pérez y el general docente Agostinho Neto aceleran la creación de nuevas capacidades, dirigidas, en el
primer caso, a la atención de menores bajo sospecha de la COVID-19, y en el segundo, a pacientes en estados crítico o grave.
La transportación de pasajeros continúa suspendida, sin afectar el traslado de quienes laboran en centros vitales de la economía y los servicios. Otras medidas apuntan a garantizar entre los municipios el flujo de cargas necesario para mantener la vitalidad productiva en sectores económicos de importancia estratégica.
En espera de que se reanude el curso escolar a distancia, los estudiantes de los diez municipios reciben informaciones sobre la organización de la parrilla televisiva para esos fines, y el personal docente se orienta a través de teleconferencias originadas desde la dirección del sector en el territorio.
Frente al recrudecido rebrote, Guantánamo refuerza la restricción de movimientos en el horario nocturno, y exige el cumplimiento de las medidas sanitarias; porque, a juzgar por las cifras de contagiados en jornadas recientes, el peligro crece, no así la noción de riesgo.
Colas y calles secundarias de la urbe guantanamera muestran los variopintos rostros de la irresponsabilidad y el descuido, combatidos ahora con más firmeza. Lo reflejan así las casi 800 multas impuestas en las dos últimas semanas a violadores de las normas sanitarias en la provincia, y hay cinco procesos penales en curso.
Pilares de la batalla contra la COVID-19, según el doctor Roilder Romero, director provincial de Salud en Guantánamo, lo constituyen la vigilancia epidemiológica activa y los estudios específicos en grupos poblacionales de riesgo.
El CDP, que lidera el decisivo combate, exige profundidad en la prevención, severidad con los violadores, y firmeza ante los que fijan precios abusivos en coyuntura tan delicada.
Dirección Provincial de Salud en #Guantánamo informa que ante cualquier duda o sugerencia sobre la prevención y enfrentamiento a la #COVID19, la población puede comunicarse a través de los siguientes números telefónicos las 24 horas del día: https://t.co/JC7Q048VZZ @MINSAPCuba pic.twitter.com/8SbnAD8U4R
— AdrielBC (@AdrielBosch) January 14, 2021






COMENTAR
Pgamez dijo:
1
20 de enero de 2021
09:13:12
Responder comentario