La presencia de un evento El Niño/Oscilación del Sur (ENOS) muy fuerte en el océano Pacífico ecuatorial y el debilitamiento del Vórtice Polar Ártico (VPA), favorecerá la ocurrencia en nuestro país de condiciones meteorológicas anómalas e inestables en el semestre noviembre 2026-abril 2027.
Así lo muestran las proyecciones de los totales de precipitación y temperaturas medias previstos para esa etapa del calendario, elaboradas por especialistas del Centro del Clima del Instituto de Meteorología, los Centros Meteorológicos Provinciales y del Centro de Pronósticos.
Según trascendió en el XVI Foro Nacional de Perspectivas Climáticas, efectuado hoy lunes en la sede del Estado Mayor Nacional de la Defensa Civil, se prevé la llegada de un número mayor de frentes fríos, acompañados de lluvias significativas y seguidos por la influencia del anticiclón continental migratorio.
Podrán registrarse, de igual modo, invasiones de masas de aire frío con temperaturas mínimas notablemente frías sobre Cuba desde diciembre, mientras durante febrero y marzo es posible la formación frecuente de bajas extratropicales en el Golfo de México, con una mayor probabilidad de condiciones de tiempo severo y eventos extremos como lluvias y vientos fuertes, además de posibles inundaciones costeras en zonas bajas de ambos litorales.
La Máster en Ciencias Idalmis González, jefa del Centro del Clima, notificó que el ENOS debe alcanzar su máxima intensidad entre noviembre y enero, condición que desplazará más hacia el sur y el este a la denominada Corriente en Chorro Subtropical.
Ello incidirá en la gestación de condiciones de mal tiempo en el sur de los Estados Unidos, el golfo de México y el Caribe, incluida Cuba, principalmente en la región occidental.
Igualmente, la elongación del VPA sobre Norteamérica –es decir, que el vórtice polar se alarga y deforma, permitiendo que el aire gélido descienda hacia el sur– tendrá implicaciones directas sobre el comportamiento del venidero invierno en nuestro país.
Basado en la salida de los modelos consultados y el criterio de los expertos, para el periodo noviembre-enero se esperan precipitaciones superiores al promedio histórico en occidente, cercanas a la media en el centro e inferiores en la región oriental.
En el trimestre febrero-abril, los acumulados totales de lluvia deben ser superiores a los habituales en las tres regiones del archipiélago cubano.
Con respecto al comportamiento de las temperaturas, llama la atención el probable registro de valores de máxima y de mínima inferiores a la media histórica en el bimestre febrero-marzo en occidente, centro y oriente.







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