ÓRGANO OFICIAL DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA DE CUBA
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Foto: Ricardo López Hevia

BARRANQUILLA.– Unos segundos antes de subir a lo más alto del podio, la selección masculina cubana de hockey sobre césped lanzaba una directa en Facebook, festejando con gente de todo el mundo su título en los XXIII Juegos Centroamericanos y del Caribe, el cual alcanzaron con una inapelable victoria 2-0 sobre México.

Pletóricos, la mayoría con la voz un poco apagada de tanto gritar en los partidos, los antillanos mandaban mensajes de celebración a sus familiares, a sus amigos, a todos los que los han apoyado en este intenso trayecto hasta la cima regional, territorio perfectamente conocido para nuestro país, que ha ganado en cada una de las ocho ediciones en que ha participado desde 1982.

El conjunto dirigido por Alain Bardaji conquistó el corazón de Barranquilla con su juego fluido, su garra, su intensidad y su endemoniada velocidad en una cancha que no era precisamente rápida. El Complejo Pibe Valderrama, utilizado siempre para fútbol, puso a prueba la capacidad de adaptación de los cubanos, habituados a entrenar y jugar en superficies más rápidas.

Sin embargo, esto no les puso freno, al contrario. Solo un par de días después de estrenarse en el recinto, ya ni hablaban del asunto, muestra de que estaban 100% mentalizados en marcar el paso, perforar las redes y dejar en el retrovisor a cada uno de los contrincantes. De inicio les costó, porque sucumbieron en el estreno ante Trinidad y Tobago (1-2), pero después tumbaron a Jamaica (5-0), Barbados (4-2), Guyana (1-0) y por último México (2-0), en una final exigente pero tranquila para los cubanos.

Mucha sangre fría mostraron los chicos de la Mayor de las Antillas, aupados por su capitán Darian Valero, un valladar en defensa, y por Heriberto Sarduy, un veterano de mil batallas que, a sus 40 años, ha logrado su primer campeonato centroamericano, y con gol incluido. El avileño no se cansó de pelear, fue un referente en ataque y con su habilidad desestabilizó a los mexicanos, a quienes se les escurrió entre las manos en la jugada que abrió el marcador.

Corría el minuto 28, casi al filo de la mitad inicial del encuentro, cuando Sarduy se batió entre un enjambre de piernas y bastones frente a la portería azteca, finalmente batida casi desde el suelo por el liviano jugador antillano. Esa diana trastocó al Tri, que se diluyó sin ideas en la telaraña de Cuba y sufrió más de un susto en defensa por la profundidad de los nuestros, quienes incordiaron sobre todo por las bandas.

«Físicamente el equipo llegó muy bien aquí, y eso ha sido fundamental. México toca bien la pelota, son muy técnicos, pero les costó trabajo superarnos porque fuimos incisivos a la hora de defender. Siempre tratamos de quedar dos contra uno para recuperar las bolas. Ya del resto nos encargamos, y a pesar de las características de la cancha, buscamos mantener nuestra identidad y estilo: jugar rápido y poner la velocidad en función del ataque», sentenció el entrenador Alain Bardaji tras la victoria.

«Desde que empezamos los entrenamientos ellos estaban bien enfocados en el resultado a lograr. Sabíamos que sería importante, porque la delegación debía llegar debajo en el medallero y necesitaba nuestro aporte. Al final nos vamos con los dos títulos gracias a que peleamos por la victoria a toda costa», añadió el preparador.

Y ciertamente, Cuba peleó con uñas y dientes por conquistar la corona, dejaron la piel en la cancha y eso hizo ver su victoria como un trámite sencillo, pero en realidad el desgaste físico fue tremendo. Lo más impresionante es que, pese a tantas carreras, mantuvieron las ideas claras y sentenciaron el duelo con un gol espectacular de Wilfredo Sánchez.

Foto: Ricardo López Hevia

La despedida del conjunto en la cancha Pibe Valderrama fue por todo lo alto, por los festejos del campeonato y por la despedida de Heriberto Sarduy, quien confirmó su retiro del deporte activo tras esta conquista. «Es un ejemplo de maestría y lealtad, así lo ha demostrado a sus 40 años. Llegó muy bien aquí, se preparó de forma excelente en el plano físico, porque las habilidades con el palo y la pelota las tiene incorporadas», explicó Bardaji sobre el avileño.

Foto: Ricardo López Hevia

El hockey sobre césped abre la senda dorada de los deportes colectivos en Barranquilla, y lo hace por partida doble, algo que se ha vuelto una tradición para esta disciplina, la única que ha ganado cada uno de los Juegos Centroamericanos y del Caribe en uno y otro sexo desde 1993 hasta la fecha.

Foto: Ricardo López Hevia
Foto: Ricardo López Hevia
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Ramon dijo:

1

31 de julio de 2018

15:18:05


Excelente o mejor aun, Extraordinario resultado de nuestros Hockeistas que sin las actuales condiciones de canchas para jugar y entrenar en nuestro pais nos han regalado las 2 medallas de Oro en cada rama. En honor a esto ahora el INDER tiene que velar porque nuestros hockeistas puedan finalmente contar con los dos terrenos que han sido donado y que sean montados perfectamente. Cuba debe acoger y participar en la LIga Mundial como lo esta haciendo Mexico, con estas canchas nuevas es una gran oportunidad de poder nuestro Hockey inscribirse para jugar la Liga Mundial y asi aprender de los mejores y como beneficio mejorar mucho mas tecnica y tacticamente. Nosotros los aficionados esperamos y deseamos que nuestro Hockey ponga l nombre de nuestro pais mas alto aun que el nivel Centroamericano. Felicidades Campeones!!!.

RUSO dijo:

2

1 de agosto de 2018

12:46:26


Muy bien por los hokeistas cubanos, en especial el jugador H. Sarduy, un ejemplo para jugadores, entrenadores y comentaristas, que a sus 40 años supo callar bocas, dándole el triunfo a su equipo. Un hombre que tiene más de 300 goles en su vida deportiva. Ojalá en todos los deportes lleven a sus equipos a los que en realidad tengan rendimiento sin importar su edad. Las palmas para el entrenador que fue un valiente.