ÓRGANO OFICIAL DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA DE CUBA
Carlos Enrique Almirante en Fátima, o el parque de la Fraternidad. Foto: Yander Zamora

Dos películas cubanas sobre las llamadas diferencias sexuales llegan al Festival, Fáti­ma, o el parque de la Fraternidad, por mucho la me­jor pe­lícula de Jorge Perugorría co­mo director, y Vestido de novia, debut en el largometraje de la documentalista Ma­ri­lyn Solaya.

Ambas cintas con puntos de contacto en lo que a temática respecta y hasta en la recreación de algunas es­cenas. Las dos nacieron de casos reales. La primera, el excelente cuento de Mi­guel Barnet, concebido a partir de un personaje (el travesti) con quien el es­critor conversara largamente, y la se­gunda, un documental de la propia Solaya, aunque la historia de ahora va mucho más allá de los trances de aque­lla primera transexual cubana que diera a conocer en El cuerpo equivocado, y se enriquece en su te­mática so­cial y humana.

No es de dudar que, tras ver el filme de Perugorría, algunos espectadores hayan buscado nuevamente el cuento de Barnet para establecer las inevitables comparaciones entre la literatura y el cine. Dos lenguajes diferentes, se sabe, pero cuyo cotejo permite apreciar que  por lo general el empeño fílmico se queda por debajo del original literario,  y bastaría citar la extensa y poco agraciada filmografía relacionada con los libros de García Már­quez, Carpentier, y no pocos más.

No es el caso de Fátima, o el parque de la Fraternidad. Su guion (Fi­del Antonio Orta) desentraña el en­tra­mado dramático del monólogo sustentador y lo traspone en una es­tructura narrativa circular que conjuga el pasado y el presente sin alterar la sustancia del original.

El filme acentúa la historia de amor entre Fátima y Vaselina y sale airoso ante las tentaciones de los tonos simpáticos prefabricados, esos que tras hacer reír el momento, desdibujan la trascendencia del conflicto. Hay buen humor entonces sin que se empañe el suceder de abusos y desgarramientos del personaje, peripecias que van des­de su infancia hasta la madurez y evitan los estereotipos ruidosos tan da­dos en el tema gay y el travestismo.

Cierto es que no faltan en la trama algunos lugares comunes, pero se difuminan en el buen desempeño de los actores y en el trabajo visual —sin las riesgosas improvisaciones de otras veces— del que hace gala Perugorría.

Carlos Enrique Almirante como Fátima resulta plausible por cuanto se trata de un registro en el que debe asumir varias personalidades y estados de ánimo a lo largo de los años, y si en algún momento, hacia los finales, el espectador cree percibir que su Fá­tima se viriliza un poco, habría que recordarle que el  mismo personaje se encarga de aclarar, al igual que lo hace el cuento, que cuando “se le sube el Manolo”, no cree en nadie.

Canta, ríe, llora, implora, seduce y no se rinde  Fátima ante la adversidad, y Almirante saca adelante el papel de su vida en este filme de amplias au­diencias y calidades no pocas.

Y si emociones redondea Fátima, ellas no faltan igualmente en Vestido de novia, película que, al tiempo de revelar una historia novedosa, coloca sobre el tapete el tema de la discriminación —no ya de un transexual— sino también de la mujer como categoría humana, vista a través de los ojos de ese hombre que opta, a tono con su naturaleza verdadera, por cambiar de sexo y convertirse en una ama de casa, que además trabaja.

El filme de Marilyn Solaya se apoya en el buen desempeño de la pareja que integran Laura de la Uz  y  Luis Alberto García (además de otros ac­tores de primera línea) y redondea mo­mentos realmente conmovedores. Sin embargo, no puede evitar (o no quiere evitarlos) lo subrayados de su denuncia.  Faltan matices entonces en el guion y dos o tres personajes, en su feroz y planificada maldad, se tornan arquetípicos y no poco deudores del tradicional melodrama.

Todo lo cual no le quita contundencia y aciertos a este primer filme, largamente luchado por su realizadora.

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jose lima triana dijo:

21

10 de diciembre de 2014

15:48:03


Creo que cuando se habla de realidades que no son las nuestras el discurso puede ser facil porque la ignorancia en general se torna atrevida. En Cuba, nuestra Cuba, esa que tanto queremos ha existido y aun existe discriminación hacia la diferencia de orientacion sexual, y no se trata de que metan por los ojos nada a nadie, sencillamente son los ojos de los demás los que no han de inmiscuirse en la intimidad sexual de nadie. No se trata de aceptar ni tolerar sencillamente respetar que cada individuo en si es un universo. Si aqui mismo alguien dice "normal" entre comillas como subrayando que no lo es; el tema de la homsexualidad, bisexualidad y demas. Pues opino que aun falta mucho por hacer y no es suficiente estas peliculas, revistas, folletos,programas de radio y demas que se hagan para humanizar el tema que es tan viejo como la humanidad misma y que aun a dia de hoy no se tiene la debida conciencia social.

Zafiro dijo:

22

11 de diciembre de 2014

11:54:30


No creo que sea un tema agotado, creo que tiene muchos matices que no se han tocado aún como pudiera ser políticos Gay en Cuba, representatividad en la Asamblea Nacional, pero nada lo que sí creo es que hay temas mucho más impactantes que nuestro cine casi nunca toca. No creo que sean más los Gay discriminados hoy ni nunca, que el número de ciudadanos sin una legitima representación en la asamblea, la disidencia, los corruptos, las mujeres, el sueño colectivo, el medio siglo de aislamiento, el individuo que fabricamos, los emigrantes, los colaboradores, no se .... tantas cosas buenas y malas de las que hablar pero definitivamente quien produce decide que mostrar y que guiños hacer, eso también hay que tenerlo en cuenta. Espero un día hagamos un guiño al tema Gay no por miedo si no por comprensión y aceptación o sea que ya sea pan comido en nuestra sociedad y miremos de frente y con los ojos bien abiertos lo que hoy solo recibe un guiño en nuestro cine.

cinthya dijo:

23

11 de diciembre de 2014

14:55:03


Si se hacen peliculas de la vida comun de los heteroxesuales por qué no hacerlas de los homosexuales? Al final todos somos homo sapiens sapiens.

Meril dijo:

24

7 de enero de 2015

15:18:19


Me encantaría poder ver estos filmes y no se si la TV cubana los ha puesto. Y pienso que es bueno se conozcan estas historias basadas en hechos reales y que las hay más desgarradoras y crueles aún, vividas por gays y lesbianas. No entiendo cómo a pesar del avance que está teniendo nuestro país, el gobierno no acaba de aprobar la unión civil entre personas del mismo sexo. No tiene por qué llamarse "matrimonio" si es lo que molesta. Pero NO es justo que por una minoría homofóbica, en pleno siglo XXI estas personas sigan siendo excluidas y desprotegidas por nuestras propias leyes; Muchas de estas personas homosexuales tienen su pareja reconocida desde hace muchos años y a fin de cuentas, son seres humanos que viven y respiran del mismo aire que todos y que están dispuestas a luchar o morir por este país que los vio nacer. Mi mayor respeto a estos directores, actores y actrices que han sabido encarar estos personajes con estas historias tan sensibles. Aún hay mucha tela por donde cortar.

Mario dijo:

25

7 de enero de 2015

15:35:58


fernando, estoy 100% de acuerdo con usted. Yo por ejemplo llevo viviendo con mi pareja 10 años. He enfrentado a la sociedad y me he comportado con la sociedad con respeto y he recibido de ellos el mismo trato, pero siempre me ha perseguido la sombra del desamparo. Cuando mi pareja se enferma, no tengo justificación para ausentarme al trabajo, si falleciera, la ley y en este caso el código de trabajo no lo considera como NADA mío –solamente amigo- y queda desamparado ante los beneficios a los que tiene derecho una relación entre un hombre y una mujer. Si quiero viajar al exterior, no puedo llevarlo conmigo como mi pareja, porque en Cuba no está legalizada esta unión. Soy ciudadano español y a pesar de que en España está aprobado este tipo de matrimonio, aquí en Cuba el Consulado español no puede ni casarnos ni legalizar esta unión por estar en suelo cubano, así que tampoco puedo hacer nada. Pienso, con todo el respeto de quien pueda opinar de forma obscena, que ya es hora de que vean esta unión como algo común, a fin de cuentas existimos, compartimos y respiramos el mismo aire y nada, somos seres humanos que sentimos y sufrimos igual, lo mismo que ustedes. Gracias.

la criolla dijo:

26

22 de enero de 2015

19:54:08


Mario (25) y a otros que han expresado sus criterios. No puedo referirme a la película pues lamentablemente no he podido verla aún. No obstante si tuve la oportunidad de comprar el DVD con la historia de Mavi Susel, que inspiro el doc de Solaya "En el cuerpo equivocado". Me encuentro fuera de Cuba y en youtube sólo están disponibles el trailer y el making of de esta última entrega. Creo que el doc fue una historia triste, sensible, desgarradora y con un final esperanzador. También puedo decir que al parecer esta película y aquella historia comparten la misma idea algo distorsionada, de víctimas y verdugos. Como si los seres humanos fuesemos en blanco y negro, y no hubiesen circunstancias que nos compulsen y nos matizan. No obstante si me lo permiten me atrevo a discrepar respecto a algunos elementos de la llamada discriminación. Todos los trabajadores en Cuba tiene derecho a vacaciones retribuidas, licencia por enfermedad, e incluso licencia sin sueldo. Y a nadie le piden un informe para saber a que dedica su tiempo en períodos de descanso laboral al cual todo trabajador cubano tiene derecho. Si a alguien le han negado ese derecho, las leyes le brindan lugar, forma y maneras de reclamarlo. Cada cual escoge la pelea que le toca en esta vida, y es de cada uno la decisión de dar la batalla valientemente. No creo ciegamente, ese cuento del famoso closet, de las supuestas presiones, de la tan manida discriminación. Todo en la vida tiene un precio, toda elección, toda decisión, tiene una consecuencia...que injustas o no debemos tener la valentía de afrontar, con el espiritu de que siempre los mejores y verdaderos valores humanos como : la humildad, la sencillez, la solidaridad, el amor, el patriotismo, la buena fe, etc salen triunfando al final de cada historia. Esa es justamente la lección que debemos aprender todos los cubanos. Porque más alla de cualquier preferencia sexual, musical, religiosa, o política, siempre han sido esos los valores que han mantenido a los cubanos unidos. Son esos valores los que nos han permitido reconocer los errores e injusticias cometidas. Y después que... acaso por eso hay que seguir revoloteando sobre el pasado, acaso vamos hay que desechar o trastocar nuestras instituciones, nuestro orden social, nuestra seguridad y nuestras leyes por los errores que hayan cometido en el pasado quienes las interpretaban, a manera de ajuste de cuentas o venganza social por las víctimas de esos errores...SI, creanme que eso es lo que más quisieran nuestros enemigos, los que nos desprecian por lo que significamos , justo por que somos diferentes, en este mundo. Desde que tengo uso de razón el sexo y todo lo que con él se relaciona a sido en algún momento tema tabú para las sociedades, incluso para las más abiertas y "democráticas". Los seres humanos y en este caso los cubanos le hemos dado demasiada seriedad a este tema. El sexo y todo lo que con él se relaciona a sido llevado a extremos, al punto de clasificar a los seres humanos en homo,hetero,bi, trans, etc. Como si la preferencia sexual definiera en su totalidad a una persona. Piensen que son nuestros actos, dichos, sentimientos y pensamientos lo que nos define. Porque importa tanto ¿cómo, dónde y con quién dormimos?. Justo es denunciar cualquier abuso, cualquier crimen, cualquier injusticia sea quién sea el agresor y sea quién sea la víctima. Pero todo en su justa medida sin magnificaciones, ni simplicidades. Si queremos ser aceptados y ser considerados normales deberíamos comportarnos como de manera normal y natural sin nada que esconder , ni nada que temer, sin reservas ni estar tan pendientes del que dirán. ¿Porqué importa tanto que la sociedad reconozca mi unión, mi decisión de amar a alguien? ¿Porqué forzar en la vía legal lo que de manera natural no ha surgido? Acaso el amor de la pareja, la vida en común, la solidaridad conyugal y el respeto se obtienen firmando un papel ante notario?. Es legítimo defender y exigir todo aquello que es esencial para la vida humana. Pero hacer clasificaciones y ponernos en este o en aquel grupo, hace dudar de la legitimidad de esos reclamos. Lo que es mal de muchos, afecta a muchos, y es difícil de tapar, de esconder, de disimular. A propósito Mario 25, el consulado español asi como cualquier otro consulado en el mundo se rige por las leyes del estado al que representa, porque el espacio donde se hallan las representaciones diplomaticas es territorio del pais al que representen. Por lo tanto el consulado español puede casarte con tu pareja conforme a las leyes españolas. Lo que si no puede el consulado español es obligar al estado cubano a reconocer un acto jurídico que no este contemplado en su legislación y viceversa. Eso se llama Igualdad de estados soberanos.

aleida dijo:

27

16 de febrero de 2015

12:43:36


Desde Fresa y Chocolate no se reflejaban estos temas con tanto respeto al televidente y sin tampoco edulcorar la realidad, felicito a Jorge Perugorría por la buena conducción del tema, por haber sabido llevar el espíritu y la esencia del cuento original a la pantalla grande y a Carlos E. Almirante por su discreta pero muy sentida actuación.

yotuel dijo:

28

19 de febrero de 2015

15:22:19


buenoo...cualquier comentario vale,el respeto ajeno a la libre expresion y de pensamiento es sin duda un deber de cada persona;el objetivo es intercambiar opiniones y no caer en las ofensas, ese si es un tema que se deberia de tocar y mucho en los medios y asi seremos mejores personas sin tantas diferencias...ahhh y por favor alquien me puede decir por donde puedo ver la tan polemica pelicula en el internet..gracias

racafe dijo:

29

26 de febrero de 2015

15:39:25


Lamentablemente todavía existen personas a las que el hecho de hablar de un filme, un programa de televisión o una obra de teatro con tema gay, les rechina o les molesta. Una: porque lo asocian con personas “pervertidas” (hecho este que escandaliza y no ayuda a la normalización, según piensan). Otra: porque consideran que ver o disfrutar de estas obras es un asunto que solo tiene que ver con las minorías, y… eso, a quién le importa. Cuba celebra cada año el día internacional contra la homofobia, (17 de mayo) con el objetivo de visualizar y censurar todo tipo de discriminación, por orientación sexual e identidad de género. El término homofobia se refiere a la aversión, odio, miedo, prejuicio o discriminación contra hombres o mujeres homosexuales, aunque también se incluye a las demás personas que integran la diversidad sexual, como es el caso de las personas bisexuales o transgenéricas, y las que mantienen actitudes o hábitos comúnmente asociados al otro sexo, como los metrosexuales. Creo entonces, que es muy importante hablar del “orgullo de ser”, pero si además se refiere a una orientación sexual diferente a la norma, (NO a la normal) pues tenemos que tener en cuenta la historia y saber cómo se ha llegado al momento presente, y sobre todo, que para llegar hasta aquí han hecho falta décadas de debates y enfrentamientos, y sufrido años de oprobio por ser tratados como monstruos o seres humanos de segunda. Los logros actuales, del tipo social, cultural o político, no han llegado caídos del cielo o por la gracia benefactora de algunas personas. Lo conseguido ha sido a base de sacrificios, haciéndolos visibles, demostrando un sostenido, dedicado y responsable trabajo, como el que hacen varias Instituciones y personas, y el terreno ganado hay que seguir manteniéndolo firmemente, sino queremos que nos lo ocupen los retrógrados o los desinformados. Hay que insistir en estar “orgulloso de ser” más allá de nuestra orientación sexual. Estar orgulloso de ser un correcto ser humano y seguir potenciando una visión positiva de nosotros mismos ante los demás y frente a la autonegatividad. Muchos son los jóvenes que siguen sufriendo vergüenza y culpa, en un grado que parecería extraño teniendo en cuenta los avances sociales que se han logrado, pero si pensamos bien, no son tantos los avances, al menos, no los que a estas alturas de tiempo, en pleno siglo XXI, deberían haber, sobre todo si tenemos en cuenta el grado de recusación aún existente en nuestro medio social, por motivos de una orientación sexual diferente. Sentir vergüenza o culpa por la expresión de una orientación sexual elegida, sería darles la razón a aquellos que, a sabiendas (los reaccionarios) o a los sin mala voluntad, (algunos familiares y amigos) han maltratado, han abusado emocionalmente y han intentado reducirlos por ser “diferentes”. Por eso, tras toda esa contienda por criticar (para bien o para mal) películas como “Vestido de novia” o “Fátima” y pretender alcanzar una identidad sana, segura e integrada en nuestro ambiente social, lo menos que podemos hacer, hombres y mujeres de bien, es sentirnos orgullosos de todo el proceso realizado, de haber conseguido logros que, hace unos años, nos parecían imposibles, sentirnos orgullosos de ser… y por qué no, de ser “diferentes” y que no renunciemos a ser nosotros mismos en cualquier lugar y ante cualquier situación. La vida nos invita a seguir adelante tal y como somos, a no avergonzarnos ni un ápice y menos culparnos por algo indebido que no hemos hecho. Cuando uno está orgulloso de sí, se valora, se reivindica en cada gesto espontaneo de su comportamiento, cuida su salud, se protege y disfruta de una excelente calidad de vida. Y si a alguien le molesta ese orgullo, no es nuestra culpa, es por su miedo a lo diferente, el mismo que no le permite entender que uno esté orgulloso de ser, naturalmente, como es, con una orientación sexual diferente sí, pero tan buena y tan sana como cualquiera de las otra que conforma el vivo ejemplo de la variedad orgullosa del ser humano.

yasmanis dijo:

30

28 de febrero de 2015

16:47:11


He leido los comentarios de casi todos, y la verdad me maravillo como se puede encontrar personas que piensen que porque una persona sea homosexual o traverti o transexual no tiene derecho a vivir igual que los demás, vi un comentario de una tal maria que dijo que le avergonzaba ver a Carlos Enrique Almirante hacer ese personaje que menos mal que el padre no lo habia visto, pues me parece que Enrique Almirante se enorgulleceria de ver a su hijo interpretar un papel tan dificil como lo tiene que haber sido realizarlo, horas de estudio y de cambiar el mismo en su cerebro su forma de pensar y de actuar para poder lograr un papel tan PERFECTO como el que logro en Fatima, mis más sinceras felicitaciones a ese actor cubano. Valiente y decidido al intentar y lograr hacer un personaje tan dificil como ese. Cada vez me doy mas cuenta que la sociedad cubana no esta del todo preparada para nosotros, no se por que, solo espero que algún dia podremos caminar por las calles y no tener que aguantar ni una ofensa ni una jarana de tan mal gusto como lo tenemos que vivir a diario.