
Juan David Vargas Vaillant se encontraba en el primer anillo de defensa cuando la bota yanqui pretendió pisotear la soberanía venezolana. Y, aunque el dolor de su ausencia parece insostenible, su familia encuentra fuerzas en saber que su máxima no era otra que la de «servirle siempre a la Patria, en lo que nos necesite».
«Así lo demostró hasta el último aliento», coinciden madre, tía y esposa, quienes no han salido de su asombro desde que partieron de Guantánamo, y luego, desde el Aeropuerto Internacional José Martí, hasta el Minfar, han vivido el persistente tributo del pueblo.
Parece que la fila no se acabará nunca. Y, con ello, se sienten «acompañadas». «Es fuerte el dolor», pero repartido, lo saben ellas y también los cubanos, toca a menos o, tal vez, sea más llevadero.
«Sabemos que en las provincias será igual de grande el homenaje. Y estamos, por ese gesto, agradecidas», sostienen. Son merecedores del honor y la gloria, bien lo saben, pues, como Vargas Vaillant, los 32 cubanos tenían «principios arraigados» y la Patria como «prioridad», por ello, «la Revolución es lo que tenemos que cuidar todos los días».
«ESTUVO LUCHANDO HASTA EL ÚLTIMO MOMENTO»
«El domingo 4 de enero, sobre las 9:30 de la mañana se presentó –por segunda ocasión– una comisión del Ejército Oriental en mi casa, para darme detalles de lo que había sucedido, cómo iba a ser el proceso.
«Me dijeron que los restos iban a llegar, que iban a demorar, pero estarían aquí, que confiáramos en la Revolución. Y así fue». De esa forma narra, Leyanis Cintra Diéguez, la confirmación de la muerte de su compañero durante 11 años, Luis Manuel Jardines Castro.
La conmoción tras esa noticia que ningún ser querido desea escuchar, tuvo un momento de luz: «nos dijeron que estuvo luchando hasta el último momento».
«No asimilamos aún el proceso que estamos viviendo, pero estamos orgullosos de él, porque él se encontraba donde quería estar. Y también se sentía orgulloso de su trabajo, de lo que hacía. Todos los días se veía con más ánimo y con más ganas de seguir adelante con su misión».
Mientras Cintra Diéguez conversa con la prensa, no pierde por mucho tiempo la vista sobre la fila de cubanos esperando en las afueras del Minfar. «Sabemos que somos cubanos y que una noticia impactante así nos aflige a todos. Hace unos minutos me asomé y, a pesar de que estamos casi en el horario que se preveía el cierre, no parece haber fin».
El pueblo no los olvidará, está segura. Seguiremos teniéndolos presentes. Los recordaremos como fueron: firmes y leales como en esa batalla, «hasta el último momento».



















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espinosa1961 dijo:
1
16 de enero de 2026
10:47:55
Expedito Gómez Gamboa dijo:
2
17 de enero de 2026
07:11:20
Alexis dijo:
3
17 de enero de 2026
11:41:24
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