ÓRGANO OFICIAL DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA DE CUBA
Cientos de pinareños salieron a denunciar la agresión contra Venezuela, un hecho repetido en varias provincias del país. Foto: Ronald Suárez Rivas

Hace mucho los cubanos aprendimos a «sentir en lo más hondo cualquier injusticia cometida contra cualquiera en cualquier parte del mundo». Aprendimos, sobre todo, porque nosotros hemos sido víctimas de esas injusticias en carne propia, y sabemos de lo que es capaz un imperio cuando siente su orgullo herido, cuando los pueblos son insumisos y batalladores.

Ayer fuimos testigos de un acto de barbarie, de una prepotencia que en el colmo de su desfachatez dio el más bajo de los golpes a un pueblo hermano que, como el nuestro, eligió el camino de la libertad y se niega a plegarse a los designios de un imperio decadente.

Por eso, desde el momento mismo de la agresión directa a Venezuela, del secuestro de su Presidente constitucional, la indignación y la denuncia se han hecho presentes en cada rincón de Cuba.

VENEZUELA EN EL CORAZÓN DE CUBA

Con los sentimientos a flor de piel, el doctor tunero Ronald Hernández Torres, médico internacionalista con varias misiones en diferentes países del mundo y dos de ellas en Venezuela, expresó su profundo repudio al ataque norteamericano.

«Es algo que realmente aterra y que me llena de ira. No pueden permitirse más guerras por petróleo y otros recursos naturales. Como médico y ser humano, rechazo ese ataque y expreso mi disposición de ayudar al pueblo venezolano en la forma en que sea necesario», acotó.

Las voces de apoyo a Venezuela se multiplicaron entre los tuneros. Los periodistas Aliuska Barrios Leyva e István Ojeda Bello coinciden en que la Revolución Bolivariana tiene todo el derecho a defenderse, y que esa nación cuenta con la solidaridad internacional.

Ojeda Bello consideró que «la comunidad internacional debe reaccionar con contundencia, porque el presidente Donald Trump está sentando un precedente muy nefasto para la región y para la paz y la estabilidad de todo el mundo.  La posición de Cuba y de su pueblo es de total solidaridad con los venezolanos».

«Es una violación a la paz de nuestra región, eso es lo que siempre se espera de los gobiernos estadounidenses», afirmó la santiaguera Tania Ortega Jiménez, trabajadora del sector de la Educación. «No, no nos entendemos con los impulsores de la guerra», acotó Yanet Rodríguez Llanes, jubilada.

«Nuestros hermanos venezolanos han estado apoyándonos en la recuperación de la infraestructura vial afectada por el huracán Melissa, cumpliendo una indicación del Presidente Maduro, nuestro rechazo a la injerencia del Gobierno de Donald Trump es total», expresó un trabajador de la construcción.

Otras voces se alzaron desde Cienfuegos. Jaime Martínez, trabajador de Comercio, consideró lo ocurrido en Venezuela como un sucio ultraje al derecho internacional. «Venezuela es un Estado libre, democrático, que se defenderá de esta agresión por todas las vías y con todos los medios que le asisten», aseguró. A juicio de Alicia Álvarez, ama de casa, lo que se intenta es imponer un cambio de régimen en Venezuela, a favor de un gobierno títere que represente a los intereses del imperio. 

Para el doctor en Ciencias Políticas Clovis de Jesús Ortega Castañeda, decano de la Facultad del Partido José Smith Comas, en Matanzas, la agresión de Estados Unidos a Venezuela no es un hecho aislado, forma parte de una estrategia de «seguridad nacional» sustentada por Trump, con el objetivo de reapropiarse de los inmensos recursos naturales de ese país, en particular del petróleo.

«Todo lo demás es pura falacia», afirmó, y agregó que se trata de un acto inmoral, violatorio de toda norma del derecho internacional, y que demuestra las verdaderas entrañas del imperialismo para reposicionarse en el contexto geopolítico.

«El mundo espera que el legado de Bolívar y de Chávez sirva de inspiración para preservar la independencia y soberanía en ese pedazo de tierra latinoamericana», comentó.

Es por eso que el campesino espirituano Reinier Catalá Dueñas expresó que, «aunque era de esperar, por la constante amenaza de Estados Unidos, esta agresión militar contra Venezuela me ha sorprendido. En mi opinión, lo menos que podemos hacer es alzar en todo el planeta nuestras voces para condenar ese ataque y el secuestro del presidente Nicolás Maduro».

Sentimientos encontrados tuvo la guantanamera Adela Columbié, quien no pudo evitar el llanto cuando supo la noticia en plena madrugada.

«Lloré de rabia y dolor. ¿Con qué derecho los ataca Estados Unidos, eso es un crimen», declaró a Granma, visiblemente indignada, y movida también por sentimientos fraternales hacia una nación que la acogió a lo largo de 30 meses de misión internacionalista.

Ese criterio lo comparte su coterránea Hilda Díaz Beltrán quien, en su labor como impulsora de la misión Barrio Adentro Deportivo, asegura que lo que conoció fue «un pueblo alegre y esperanzado con su Revolución y su futuro».

LA FIBRA SOLIDARIA DEL PUEBLO

Los holguineros convirtieron el hecho patriótico de la reedición de la Caravana de la Libertad en una tribuna de denuncia.

A la par de calificar de vil la agresión a la Revolución Bolivariana, Elisvel Durán Borroto, primer secretario del Comité Provincial de la Unión de Jóvenes Comunistas, calificó la agresión como una vulgar violación de los preceptos de soberanía expresados por la Organización de Naciones Unidas.

En Granma, desde la sede del Partido, oradores como el combatiente Juan Ricardo Verdecia hicieron un llamado a priorizar la paz, argumentando que «la guerra, en cualquier latitud, solo siembra muerte, destrucción y deja imborrables secuelas», mientras que la intelectualidad, representada por Javier Andrés Vega Leyva, cerró el acto con un histórico compromiso: «Deme Venezuela en qué servirla: ella tiene en mí un hijo», clamando por la unidad de Nuestra América en defensa de la soberanía amenazada.

En el acto celebrado en Santiago de Cuba, dijo a viva voz el estudiante de Medicina Roger Alejandro Leyva Poblador, en nombre de las nuevas generaciones: «alzamos nuestras voces en apoyo a este hermano pueblo, al presidente Nicolás Maduro, y reconocemos la valentía de la juventud venezolana. La paz ganará».

Con igual espíritu de solidaridad, en el acto desarrollado en tierras camagüeyanas, Walter Simón Noris, primer secretario del PCC en el territorio, definió la gravedad del momento: «Estados Unidos ha violado esa voluntad, ha cometido un inmoral, criminal e ilegal ataque militar a la hermana República Bolivariana de Venezuela. El decadente imperio yanqui ha secuestrado al legítimo presidente de ese país, compañero Nicolás Maduro Moros, y su compañera de vida y de lucha, Cilia Flores».

También hicieron patente su condena cientos de pinareños. «La causa de Venezuela trasciende ideologías y criterios personales. Es una amenaza clara y sin escrúpulos contra la independencia y la soberanía de todos los pueblos de Nuestra América», afirmó Alejandro Bosmenier León, presidente de la FEU en la Universidad Hermanos Saíz Montes de Oca, de la más occidental de las provincias cubanas.

«El mundo no puede permanecer en silencio. No podemos ser simples observadores ante esta agresión a la paz y a la soberanía de los pueblos», añadió Alejandro.

Se trata de un sentimiento compartido por todo un pueblo unido por lazos muy estrechos con la patria de Bolívar.

La doctora Yanet Adari Escalona, por ejemplo, cumplió misión internacionalista en territorio venezolano, y asegura que defender a ese hermano país es defender nuestra historia, nuestras conquistas, y nuestro futuro común en América Latina. Con ella coincidió el doctor Reinaldo Menéndez García, otro de los que han prestado sus servicios en territorio venezolano.

«Los bombardeos recientes son actos cobardes contra un país que no ha agredido a nadie. Se ha materializado el terrorismo de Estado contra un pueblo pacífico y trabajador».

Así lo reafirmó también, en acto público, el pueblo avileño. El mitin, convocado por las organizaciones de masas e instituciones, reflejó la voluntad unánime de Cuba de rechazar cualquier intento de desestabilización o intervención en Venezuela.

«La agresión a Venezuela es una agresión a toda nuestra América. Reiteramos, con la firmeza que nos da la razón, nuestra exigencia de que Estados Unidos retire de inmediato sus manos de Venezuela, cese su bloqueo genocida y respete el sagrado derecho de los venezolanos a decidir su propio destino», resumió Julio Heriberto Gómez Casanova, primer secretario del Partido en la provincia avileña.

Una concentración similar tuvo lugar en áreas del parque Leoncio Vidal, en Villa Clara, para denunciar los hechos llevados a cabo en la madrugada de ayer contra la República Bolivariana de Venezuela. Gilberto González Torres, trabajador de la Ecoing 25, dijo que detrás de esos ataques está el interés por el petróleo venezolano y no la lucha contra el narcoterrorismo, como ha dicho el presidente Trump en reiteradas ocasiones.

En nombre de la juventud villaclareña, alzó su voz Lisvany Moya, quien llamó a cerrar filas contra el agresor y a solidarizarse con Venezuela, de cuya soberanía e independencia depende la suerte de América Latina como zona de paz.

Destacaron también, en la jornada, declaraciones de disímiles organizaciones y movimientos de la sociedad civil cubana, que con justos argumentos, dejaron clara su postura de condena, llamaron al masivo rechazo internacional, y demostraron que a Venezuela le asiste la justicia, y eso es un principio inviolable para Cuba. 

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